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Antiguo 04-Aug-2020  
Usuario Experto
 
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El tipico chantaje emocional de toda la vida. Si tan dolida esta para que llama? Para seguir intoxicando.
Y si podrias cortar en contacto si quisieras: con decirle que no te llame, o colgarle el teléfono o desconectarlo tendrías bastante, pero prefieres escucharla.
 
Antiguo 04-Aug-2020  
Helios
Guest
 
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Es difícil porque la sigo queriendo, es más , la consideraba mi familia. Por eso dudo y le cojo el teléfono.Estoy hecho un p.uto lio
 
Antiguo 04-Aug-2020  
Usuario Intermedio
 
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Querido Helios,
Me detengo a escribirte porque tuve una historia similar el año pasado. Salvando las distancias, ella también me dejo diciendo amarme y en pose de victima.
Entiendo el cariño que le tienes y lo mal que te sientes cuando ella te comenta lo mal que esta pasando esto. Y peor aun cuando te intenta hacer responsable de ese dolor. (Esto se llama, chantaje emocional 100%)

Tienes que ver esto de la siguiente forma. En este momento tu criterio esta nublado por tus sentimientos. Por eso tienes que hacer caso a los consejos que te están dando los foreros.
Debes cortar toda comunicación con ella y empezar a sanar. Mientras más estires esta situación, más difícil te será recuperarte. Lo digo por experiencia...

Estuve meses esperando que vuelva. Cada tanto tuve algún contacto (iniciado por mi parte) y siempre decía amarme. Pero no quería arreglar las cosas, que esto había terminado.
Quizás por ingenuo, pero siempre le creí. Y así estuve esperando...dejando que ella alimente mis esperanzas. Ansiedad, angustia, todo el combo.

Tiempo después leí un cuento de Jorge Bucay. Era algo así...

Erase una vez una preciosa princesa que buscaba con quien casarse. Su padre le presentaba nobles y príncipes de todos los reinos cercanos, pero ella quería encontrar el amor verdadero. Por eso, propuso al rey que se casaría con el joven (noble o no) que se quedara durante un año al otro lado del muro de su habitación, esperando que ella lo eligiera. De esa forma conocería a la persona capaz de dejarlo todo por su amor, el joven que de verdad la quisiera con todo su corazón.

Así, el rey hizo el anuncio y se presentaron miles de jóvenes. Todos llegaron con mucho ánimo, pero enseguida comenzaron el frío invernal, y la falta de alimentos y cobijo. Muchos de los pretendientes decidieron que el amor de la princesa no valía la pena y se marcharon a sus casas.

Cuando llegó el verano, la comida y el agua eran prácticamente inexistentes, y el calor hizo que casi todos se marchasen finalmente a sus hogares. Solo un joven decidió quedarse, ya que amaba en secreto a la princesa desde la primera vez que la vio. No era noble, y esa era su única oportunidad de conseguir su amor, así que se mantuvo allí.

La princesa se fijó en él, y no tardó mucho en picarle la curiosidad y querer conocerle. Se disfrazó de campesina, y cada semana le visitaba con agua y alimentos. Poco a poco fue conociéndole, y dándose cuenta de que aquel joven la amaba de verdad. Unos meses antes de que se cumpliera un año, la princesa ya había decidido que al terminar el tiempo establecido se casaría con él, y así se lo hizo saber a su padre. El rey se puso muy contento y comenzó los preparativos, avisando al joven de que su presencia era requerida en la sala del trono el día que se cumplía un año del comienzo.

Cuando ya solo le quedaban unas horas para cumplir un año, el joven se levantó del sitio en el que había pasado los últimos 364 días, y se marchó a su casa. Su madre, extrañada, le preguntó por qué no había podido aguantar unas horas más, si ya había sido capaz de soportar casi un año con tal de casarse con su amada princesa. El joven, abatido, le contestó que le habían contado que la princesa llevaba meses visitándole, y que había decidido casarse con él, pero aún así no le había evitado el sufrimiento de pasar allí hasta la última de las noches y los días correspondientes. Había decidido que le amaba, pero no lo suficiente para no hacerle sufrir más. Una persona así no merecía que se sufriera por ella, aunque fuese la princesa a la que amaba desde niño. Una persona tan egoísta, ciega y desconsiderada no merece mi amor.

------------------------------------------------------

Y así, una breve historia nos recuerda el poder del amor: si alguien te ama de verdad, no te hará sufrir. Si puede evitarte una sola noche de sufrimiento, no dudará en hacerlo. No merece la pena amar a quien no nos ama lo suficiente como para librarnos, por poco que sea, del sufrimiento.

Por supuesto, esto no significa que nunca se pueda sufrir cuando se ama, o que todo tenga que ser siempre perfecto y bonito. Por desgracia, en ocasiones el amor nos produce sufrimiento, y no por ello amamos menos o nos aman menos. El problema es cuando la otra persona, consciente del dolor que te produce, sigue produciéndotelo. Ahí es cuando esa persona merece que revises si permitirte seguir amándole/a o no.

Cuanta con nosotros amigo. Espero que estes bien.
Saludos
 
Antiguo 04-Aug-2020  
Helios
Guest
 
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Querido snacht, gracias y no me cansaría de decirlo una y otra vez por tomarte la molestia y tu tiempo en contestar, tu comentario me supondrá mi soporte en los días débiles venideros. Ojalá en su día, ese microcuento del gran Jorge Bucay te lo hubiese podido ofrecer a ti y por lo menos haberte podido dar la mitad del ánimo que me ha dado a mi. Gracias de corazón.
 
Antiguo 04-Aug-2020  
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Iniciado por Snatch Ver Mensaje
Querido Helios,
Me detengo a escribirte porque tuve una historia similar el año pasado. Salvando las distancias, ella también me dejo diciendo amarme y en pose de victima.
Entiendo el cariño que le tienes y lo mal que te sientes cuando ella te comenta lo mal que esta pasando esto. Y peor aun cuando te intenta hacer responsable de ese dolor. (Esto se llama, chantaje emocional 100%)

Tienes que ver esto de la siguiente forma. En este momento tu criterio esta nublado por tus sentimientos. Por eso tienes que hacer caso a los consejos que te están dando los foreros.
Debes cortar toda comunicación con ella y empezar a sanar. Mientras más estires esta situación, más difícil te será recuperarte. Lo digo por experiencia...

Estuve meses esperando que vuelva. Cada tanto tuve algún contacto (iniciado por mi parte) y siempre decía amarme. Pero no quería arreglar las cosas, que esto había terminado.
Quizás por ingenuo, pero siempre le creí. Y así estuve esperando...dejando que ella alimente mis esperanzas. Ansiedad, angustia, todo el combo.

Tiempo después leí un cuento de Jorge Bucay. Era algo así...

Erase una vez una preciosa princesa que buscaba con quien casarse. Su padre le presentaba nobles y príncipes de todos los reinos cercanos, pero ella quería encontrar el amor verdadero. Por eso, propuso al rey que se casaría con el joven (noble o no) que se quedara durante un año al otro lado del muro de su habitación, esperando que ella lo eligiera. De esa forma conocería a la persona capaz de dejarlo todo por su amor, el joven que de verdad la quisiera con todo su corazón.

Así, el rey hizo el anuncio y se presentaron miles de jóvenes. Todos llegaron con mucho ánimo, pero enseguida comenzaron el frío invernal, y la falta de alimentos y cobijo. Muchos de los pretendientes decidieron que el amor de la princesa no valía la pena y se marcharon a sus casas.

Cuando llegó el verano, la comida y el agua eran prácticamente inexistentes, y el calor hizo que casi todos se marchasen finalmente a sus hogares. Solo un joven decidió quedarse, ya que amaba en secreto a la princesa desde la primera vez que la vio. No era noble, y esa era su única oportunidad de conseguir su amor, así que se mantuvo allí.

La princesa se fijó en él, y no tardó mucho en picarle la curiosidad y querer conocerle. Se disfrazó de campesina, y cada semana le visitaba con agua y alimentos. Poco a poco fue conociéndole, y dándose cuenta de que aquel joven la amaba de verdad. Unos meses antes de que se cumpliera un año, la princesa ya había decidido que al terminar el tiempo establecido se casaría con él, y así se lo hizo saber a su padre. El rey se puso muy contento y comenzó los preparativos, avisando al joven de que su presencia era requerida en la sala del trono el día que se cumplía un año del comienzo.

Cuando ya solo le quedaban unas horas para cumplir un año, el joven se levantó del sitio en el que había pasado los últimos 364 días, y se marchó a su casa. Su madre, extrañada, le preguntó por qué no había podido aguantar unas horas más, si ya había sido capaz de soportar casi un año con tal de casarse con su amada princesa. El joven, abatido, le contestó que le habían contado que la princesa llevaba meses visitándole, y que había decidido casarse con él, pero aún así no le había evitado el sufrimiento de pasar allí hasta la última de las noches y los días correspondientes. Había decidido que le amaba, pero no lo suficiente para no hacerle sufrir más. Una persona así no merecía que se sufriera por ella, aunque fuese la princesa a la que amaba desde niño. Una persona tan egoísta, ciega y desconsiderada no merece mi amor.

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Y así, una breve historia nos recuerda el poder del amor: si alguien te ama de verdad, no te hará sufrir. Si puede evitarte una sola noche de sufrimiento, no dudará en hacerlo. No merece la pena amar a quien no nos ama lo suficiente como para librarnos, por poco que sea, del sufrimiento.

Por supuesto, esto no significa que nunca se pueda sufrir cuando se ama, o que todo tenga que ser siempre perfecto y bonito. Por desgracia, en ocasiones el amor nos produce sufrimiento, y no por ello amamos menos o nos aman menos. El problema es cuando la otra persona, consciente del dolor que te produce, sigue produciéndotelo. Ahí es cuando esa persona merece que revises si permitirte seguir amándole/a o no.

Cuanta con nosotros amigo. Espero que estes bien.
Saludos
Buenísimo.

Helios si es normal que duela, es como cuando te caes y te lastimas tanto que parece que el dolor nunca se ira y luego poco a poco te vas sintiéndote mejor y llegara un punto en que recordaras y veras la herida y le desearas lo mejor y tu seguirás adelante.
El consejo que cito me parece muy bueno para que lo lleves presente todos los días cuando no puedas ganarle a la tristeza.
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Antiguo 04-Aug-2020  
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Juzga los hechos, no las palabras
 
Antiguo 16-Aug-2020  
Helios
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Ha pasado ya unas 2 semanas, a veces estoy bien, a veces muy bien pero al igual, a veces mal o muy mal. En este tiempo he llegado a pensar lo curioso que puede llegar a ser este trayecto, ya que el sufrimiento te nubla la vista y el alma. Cuando solo te abordan recuerdos buenos, el anhelo de estar acurrucado bajo una manta, sentir el calor de esa persona, el olor, su risa... Tanto es el dolor que no se que me está pasando, ya no recuerdo su cara. Si, no la recuerdo, tengo un vago boceto a medio hacer dónde los rasgos se difuminan, donde el olor no va siendo claro y el calor se ha convertido en frío. El sufrimiento que esto me ha causado y en qué mayor o menor medida me lo sigue causando, hace que deambule en la cama, que mis pesadillas sean constantes y que cualquier momento en soledad me acribille a recuerdos y emociones. Es duro, bastante duro, a veces siento que se han llevado parte de mi, que esa complicidad que a veces había, ha dejado un hueco en mi corazón y en mi alma. Recuerdo sus insultos, es más tengo las últimas conversaciones grabadas para en momentos de bajón ponerlas y recordar el porqué estoy aquí, el porqué de estar pasando esto, aún así , la lógica no surte efecto. Soy un yonki, lo acepto. El solo ver cosas positivas donde antes solo había negativas, me confunde. A veces estoy a punto de entrar en sus redes sociales , pero en cuanto me dispongo a entrar, algo en mí me hace retroceder, ya que mi sentido común solo me hace ver, que lo único que puedo encontrar es más dolor y más angustia. Quiero llorar, pero no tengo lágrimas, es contradictorio, pero es así. La tristeza me ha embaucado, solo busco algo que pueda llenar ese vacío, mis amigos me han recomendado Tinder, pero yo no busco una pareja, ni siquiera sexo. Solo busco alguien con quien conversar, alguien a quien conocer y que me haga algo más llevadera está situación. No sé si hago bien o mal, no sé si debería salir con alguien a tomar algo, ya que me siento culpable de poder llegar a tener algo con alguien, no estoy preparado, no soy yo ahora mismo. Soy un alma en pena, que aunque parezca mentira , soy el último en abandonar el muro, y aún sabiendo que la princesa sabe de mi sufrimiento, iría si ella me lo dijese, está metáfora va relacionada al cuento de la princesa de Jorge Bucay. He perdido todo orgullo y amor propio, me siento un títere a merced de quien pueda aprovecharse. Me da rabia, pero es así. He optado por acudir a un profesional, que me ayude a manejar este descontrol de sentimientos y emociones. Escribo esto, porque a la vez de ayudarme de desahogo, quería compartirlo con vosotros. Gracias a todos esos comentarios de apoyo, gracias a todos por tomar el tiempo y la molestia en leer y responder. El mundo es más humano con gente como vosotros. GRACIAS.
 
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