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Os resumo la situación para ver qué me podéis aconsejar. Conocí a una chica hace cinco meses. Al principio no tenía interés, pero fue ella quien comenzó a buscarme. Entonces comencé a ver que realmente merecía la pena, y no sólo como el rollo de una noche. Nos liamos un día de fiesta y por entonces yo ya tenía muchas ganas de conocerla y probar si podía haber algo entre los dos. Quizá cometí el error entonces de mostrar demasiado interés, pero su respuesta fue igual hacia mí.
Poco después, sin embargo, me dijo que no quería nada serio y que le parecía que yo iba muy rápido. Lo entendí y seguimos viéndonos como si nada. Reconozco que lo pasé mal porque yo ya estaba muy pillado.
Dejé que la cosa corriera sin dejar que lo notara. En cuanto percibió que pasaba de ella volvió a acercarse y se lanzó de nuevo a por mí. Yo caí y parecía que ella ya lo tenía más claro, aunque me advirtió que le era muy complicado porque lo había pasado muy mal con el novio con el que terminó hace dos años.
Traté de no agobiarla y dejar que ella marcara su ritmo. Puede que ahí estuviera el error porque todo fueron altibajos: un día estaba muy bien y no podía estar sin mí y al siguiente no me quería ver. De repente un día me apartó, aunque no definitivamente. Estuvimos sin vernos una semana y no me puse en contacto con ella nunca. Siempre fue ella quien me llamó y envió mensajes.
Así, un día volvimos a estar juntos. En esa ocasión ya me pareció que estaba completamente segura. Me decía que había tenido mucha suerte al conocerme, que no podía dejar de pensar en mí y que le asustaba perderme y que me pudiera gustar otra. Pero otra vez se ralló.
Su situación personal no es buena (vino hace poco a la ciudad en la que vivo, no tiene amigos y está sin trabajo). Me dijo que no tiene ilusión por nada y que esto le influye en lo que siente por mí. Me dijo que no sabía si no se ilusionaba conmigo por eso o si era directamente por mí, pero que no estaba enamorada a pesar de quererme mucho.
Estos altibajos me hicieron decirle que no era bueno estar así y que era mejor que se aclarase. Entonces me propuso que nos viéramos a menudo pero sin ningún compromiso, acabar para ver si ella se aclaraba y qué pasaba, pero sin dejar de vernos. No lo acepté porque yo tengo claro lo que quiero con ella. ´Le dije que sería mejor que no nos viéramos más y se echó a llorar porque decía que no quería perderme. Cuando le pregunté para qué quería seguir viéndome si no quería estar conmigo me dijo que no lo sabía.
Lo hablamos una vez más y le pedí explicaciones porque siempre traté de hacer las cosas a su manera para intentar que funcionara. Se enfadó y me tachó de inseguro y blando de carácter y me dijo que se había terminado, que no esperara nada. Lo acepté y desde hace unos días no sabemos el uno del otro.
Sé que algo que comienza así no va a ningún lado, pero no puedo olvidarla. Me duele que me culpe de algo por lo que he luchado. Su inseguridad me la trasladaba y me ahora me reprocha que le dijera algunas cosas sobre lo mucho que me gustaría estar con ella cuando era ella también quien me aseguraba cuando tenía un día bueno lo tanto que me quería.
¿Merece la pena alguien así? No sé si seguir machacándome por algo que no funcionaría, pero es que me revienta que me achaque todo. Encima, conociendo los antecedentes, puede que vuelva.
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