Buenas otra vez, traigo novedades.
Al final he podido asistir a clase. Al verme, se ha sorprendido un poco y sonrientemente me ha preguntao que qué pasaba conmigo, que qué hacía allí. Le he explicado que he llegado a tiempo de la feria que tenía que visitar. Más tarde, ya sentados en nuestros sitios, y mientras el profesor se preparaba, me ha preguntado acerca de la feria y de una cosa del trabajo. El resto de clase, pues bien, hablando de vez en cuando, pero como siempre, de buen rollo.
Cuando hemos salido de clase, nos hemos quedado ella y algunos compañer@s más hablando en la calle. Uno de los compañeros le ha preguntado si se animaba a ir a su pueblo a los carnavales, y ella textualmente le ha respondido que "seguramente no, porque a su novio no le apetece disfrazarse este año".
Ya véis chicos, ese detalle del novio que no ha aparecido estos meses atrás, ha aparecido esta semana por dos veces. Creo que la teoría esa que habéis propuesto algunos (con toda vuestra buena intención evidentemente) de que a lo mejor no me mencionaba al novio por algún "motivo", se desmonta. Prefiero pensar que todo ha sido un cúmulo de casualidades que al final han hecho que el destino me gaste una broma macabra, que diría Joaquín Sabina.
Sé que me hago pesado, pero ha sido realmente una putada. Hacía tiempo que no tenía esta sensación de estar en una nube que llevo experimentando desde este último mes y la cual ha sido una pena no haya podido prolongar y culminar. En fin, parece que solamente me queda tirar p´alante.
Muchas gracias por vuestro apoyo.
