Erase una vez, hace mucho tiempo, un invierno mucho más joven, tierno cachorrillo, pregunto:
“Papa, porque las chicas son diferentes?”
Viento del Norte, el padre de Invierno, respondió con voz tronante:
“Las chicas, hijo mío, son la única razón que te queda al final del día para levantarte y seguir adelante una mañana mas.”
Aun lo creo.
Soy hombre, nacido en el siglo pasado. Me enseñaron que abrir la puerta a una mujer, mostrarles deferencia, tratarlas siempre con respeto, y ser un caballero tanto con la voz como con tus actos era la mejor forma de agradecer al sexo femenino su existencia. La realidad, sin embargo, es ese petreo muro en el que todos los planes perfectos se estrellan.
Encuentro en mi mismo actitudes machistas, paternalistas. Por que abrir las puertas?, son minusválidas acaso?, incapacitadas?. Por que esa cortesía?, acaso las consideras tan frágiles como para hacerles daño con una sola palabra?. Por que conservar esos reflejos aprendidos?, no son acaso retrógradas muestras de la antigua dominación masculina?. Me horroriza pensar que aquello que me enseñaron como exquisita corrección pueda ofender a la “nueva mujer”.
Es más, me aterra pensar que todos estos años solo he sido un malvado opresor. Que con mi actitud he fomentado la discriminación hacia la mujer, que cada vez que les abría una puerta para dejarlas pasar, estaba cerrándoles las puertas de su libertad individual. Y si fuera cierto?, y si la caballerosidad no fuera sino una suerte de hipocresía disfrazada?, algún maligno tipo de discriminación?. Me resulta monstruoso pensarlo.
Y me pregunto: Es malo comportarse así?, las estoy ofendiendo con mi “doble juego”?, quizás es algún tipo de doble moral el que cometo….no lo sé. Con el tiempo y la madurez, muchas de las brillantes ideas y esquemas que me inculcaron se revelaron ante mi como obsoletos y falsos, la fe en lo divino, la buena voluntad de las personas en general…. Es quizás la caballerosidad y las “buenas formas” un mito mas que debe ser desterrado como los reyes magos o Papa Noel?. Últimamente he estado expuesto a mucho pensamiento femenino…me ha dado por dar un repaso a Germaine Greer, a Marina Zancan, entre otras…y he descubierto en mi un monstruo, y un potencial abusador. Con mi deferencia, idealizándoos, solo os perjudico, al parecer. Conste que soy plenamente consciente de vuestra falibilidad, de vuestra humanidad, en suma, pero aun así, mis “resabios caballerosos” me hacen incurrir en estas “faltas” continuamente.
Según ellas, abuso de las mujeres cuando les muestro deferencia porque intrínsecamente las considero inferiores. Según ellas, tratándoos de forma diferente a la de un hombre estoy coartando vuestra libertad, y mutilando vuestros derechos de igualdad. En suma, según ellas, soy un machista por defecto.
Todo esto viene a colación de que hoy, (y no es la primera vez), una fémina me ha afeado mi conducta por mantenerle la puerta abierta para que pudiera entrar a una cafetería. Yo ni lo pensé…simplemente lo hice por costumbre, ni siquiera la había mirado bien. Ella me enfrentó y me dijo : “No estoy paralítica, tío, ya puedo abrir yo sola, sabes?”, mientras me fulminaba con la mirada. Ignoro si había alguna historia oculta tras esa afirmación….pero me ha dado por pensar…
Tengo una opinión formada al respecto…pero me gustaría saber qué es lo que opinais los foreros al respecto, y por tanto voy a formular la pregunta de forma clara y concisa : “Consideráis molesto y/o machista el tratamiento deferente asociado a la caballerosidad?”. Me parece un buen tema a debatir

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