|
Os cuento un poco la historia. Cuando lo conocí, yo llevaba 5 años con otro chico que me destrozó la vida (siempre me decía que si le dejaba, nadie me querría, que me quedaría sola, que debería dar gracias de que hubiera querido estar conmigo... y demás lindezas) y él se convirtió en un gran amigo. Siempre me animaba, siempre con una sonrisa...
El caso es que un día lo dejé con ese otro chico y poco a poco le empecé a ver como algo más, hasta que un día nos liamos y sin darnos ni cuenta ya empezamos a salir. La verdad es que fue un poco precipitado, no estuve demasiado tiempo yo sola para superar las heridas que me hizo el otro chico, pero simplemente me dejé llevar.
Me entregué mucho desde el principio, dí absolutamente todo de mí, siempre estuve ahí para animarle y ayudarle en los momentos difíciles (supongo que por intentar devolverle lo que él hizo antes por mí). Con los meses, se fue transformando poco a poco. Cada vez más distante, sentía que no me escuchaba, que no le interesaba mucho la relación, estaba empezando a consumirnos la rutina. Yo se lo comentaba, que no me sentía bien así y sus respuestas siempre eran "y que le vamos a hacer", "es normal que la cosa se enfríe", "lo siento por no ser como tú"...etc.
Siguieron pasando los meses y la cosa seguía igual. Empezábamos a discutir (más bien yo discutía y él decía "tienes razón") y a veces un simple gesto suyo me irritaba. Yo todo esto se lo decía, porque siempre digo lo que pienso pero le veía como que no quería aceptar la realidad. Me contestaba "pero yo te quiero" y ale, otra vez igual.
Yo soy una persona muy activa, siempre planeo diferentes cosas para hacer, nunca me conformo con lo que tengo y desde que era pequeña, por distintas circunstancias, he tenido que ser muy luchadora. Sin embargo, él se conforma con lo que tiene, aunque no le guste. Simplemente se queja, pero no hace nada por cambiar aquello que le impide avanzar o ser feliz.
El colmo fue cuando me dijo que no tenía ilusión ni interés por nada, pero "qué le vamos a hacer". Ahí exploté y más o menos le di un ultimátum, que me estaba dejando sin energía y sin ilusiones a mí también, con lo que yo soy... y al día siguiente otra vez como si nada.
La cuestión es que dos semanas después ya no podía más y decidí poner fin a la relación, después de casi 2 años. Lloró mucho, pero su respuesta fue "si es lo que quieres, vale". Eso terminó de destrozarme.
Pasan los días y seguimos hablando de vez en cuando y le noto muy mal muy mal. Cree que se va a quedar solo en la vida, que nunca encontrará a nadie (es bastante tímido y 10 años más mayor que yo) y yo me siento muy culpable. Pero es que perder el interés tan pronto... no sé. Además, mi familia me acusa de mala persona, nadie entiende lo que siento.
En realidad, no le he dejado la puerta cerrada completamente (aunque él ya lo da todo por perdido), sólo le he pedido tiempo para estar sola, para dedicarme por completo a mí, porque creo que me lo merezco. Y aunque también lo estoy pasando fatal, creo que ahora mismo es lo que necesito. Pues nadie me entiende, porque él es muy buena persona y me dicen que cómo soy capaz de hacerle algo así, que vuelva con él, que le dé una oportunidad...
No sé qué hacer, me siento fatal, siento mucha pena por él y rabia porque nadie se pone en mi situación. Verle sufrir me mata. ¿Cómo sé que he hecho lo correcto?
Perdón por explayarme y muchas gracias por leerme. Saludos
|