Que opinais de las leyes de Murphy a la hora de conocer gente? De no tener ninguna opción y tiempo, a no tener tiempo y más opciones que tiempo para conocer...
Bueno, escribo esto más para desahogarme que otra cosa que no estoy pasando momentos faciles la verdad. Disculpad el tocho.
Desde que me dejó mi ex (por segunda vez) hace 3 meses, la vuelta al mercado se ha vuelto bastante complicada. Desde el punto de vista personal costó (era consciente de que nuestra segunda oportunidad era difícil aunque aún así me pilló en un momento en que estaba centrado en hacerlo funcionar y no me lo esperaba), salí enfadado de la ruptura y con la firme intención de buscar el clavo que saque otro clavo porque sabía que mi ex iba a hacer exactamente lo mismo. Con la legión de admiradores que tenía no tardó ni una semana y media en estar andando con otro (y no, lo conoció después, al igual que 2 o 3 más después de ese, era raro el día que nadie le escribiese por instagram o se le acercasen en plena calle, tenía un físico de modelo, era echada pa'lante y desprendía una alegría enorme que todos querían conocerla), aunque no paraba de escribirme diciéndome cuanto me quería

y bueno, yo no me quería sentir como el tonto de la película mientras ella aprovechaba su vuelta a la soltería. Tenía una capacidad de separar sexo de sentimientos mucho mayor a la mía, pero no entendía que eso generaba dolor y rechazo en mi para una posible vuelta, así que decidí salir a buscar lo mismo, ya sea simple afecto o relación de pareja, abierto a todo.
Pues bien, hace dos años hacer match en aplicaciones me resultaba fácil y super rápido, quedaba enseguida, rápidamente se veía si de ahí iba a salir algo o no (siempre he priorizado las posibilidades de relación aunque no voy a dejar de disfrutar el camino si surge). Tuve dos proyectos de pareja y una relación con mi ahora ex con una facilidad que ahora me asombra. Creo que la salida del Covid quizás ayudó y había más predisposición que ahora, no lo sé. Pero me resultó como algo ordenado. Cuando quedo con alguien dos o tres veces pauso o quito las aplicaciones y si no sale nada las volvía a poner y rapidamente continuaba la cosa. Ahora es totalmente diferente, o no se mueve absolutamente nada o me agobia.
Tras la ruptura me puse en nada menos que 3 aplicaciones, aunque admito que soy jodidamente selectivo, no hago metralleta, descarto perfiles con cigarro en mano, en ropa interior, con sobrepeso, extremadamente tatuadas, fiestaras, mujeres con estilos de vida que no van conmigo (tipico rollito furgoneta o hippies, o el extremo opuesto con fotitos en restaurantes Michelín o vistiendo de Chanel), paisajes evidentemente también. Pues bien, tras más de un mes y medio después de la ruptura, sin lograr un mísero match en aplicaciones, ni conocer a nadie en mi (escasa) vida social, conocí por fin en Tinder a una mujer ucraniana que estaba de viaje aquí pero no cuajó finalmente por temas de distancia y otras diferencias aunque seguimos en contacto, me hizo sentir un hombre que vale de nuevo (y eso que al principio me tenía desesperado, me hizo esforzarme mucho), eso se lo agradezco tremendamente, aunque sea como mera amiga en el futuro fue una verdadera bendición porque realmente estaba mal aún por la ruptura y frustrado por el nulo interés que recibía y recuperé la confianza en mi mismo. Fueron unos días bonitos con ella aunque coincidieron con un bombardeo de mensajes de mi ex con la cual quedé unos días tras irse esta chica con la cual evidentemente ambos sabíamos que no podíamos tener algo serio por la distancia. Tras varios días conversando y viendo a mi ex no hubo solución alguna para un tercer intento, así que le pedí que salga de mi vida para dejar de hacerme daño y no me escriba ni llame más (fue difícil quedar tras dos meses separados y ver resurgir sentimientos que estaba intentando enterrar) y a los 4 días un fatídico suceso se la llevó y eso sí que me destrozó, más siendo mis ultimas palabras que no me contacte más. Pero seguía habiendo amor en ambos lados, solo que ideas de la vida incompatibles.
Acabé mal, sí, muy mal, no recuerdo llorar tanto en mi vida, pero llegué a un punto en que me dije que no quiero permitir que ello me afecte a la hora de conocer otras personas, que ya estaba en ello antes y tras un parón en que mi vida entera se vio condicionada por su muerte, quiero seguir firme en mi propósito de conocer a alguien de nuevo. Me fui de viaje solo y volví con las fuerzas necesarias para ello.
Y ahora viene lo que no entiendo, de repente se me abren tantas opciones de golpe que no las puedo atender. Me imagino que las mujeres se tienen que sentir así normalmente (recuerdo a mi ex que conocí por Tinder también contarme que cada like era un match y que a los pocos minutos el contador de likes se paró en 99+), pero como hombre siempre ha sido en plan "le intereso a una, me concentro en ella y punto", las opciones en una islita tampoco es que sean exageradas y no se me había dado este fenómeno.
Pues bien, de repente me encuentro que estoy teniendo algunas cita con una mujer rusa cuyos objetivos no logro tenerlos muy claros aún, va lento, pero tampoco le intuyo que busque algo muy serio, aunque hay una tensión tan bestial que carece de lógica que no haya pasado nada si no fuese porque va en serio. Tengo mis dudas pero intento no darle muchas vueltas y disfrutar el momento y mirar a donde me lleva.
Hasta ahí todo bien, pero, como padre tengo la agenda apretadísima para quedar y hasta para ella no encuentro momentos y de repente me saltan de golpe tres matches el día que tengo la primera cita con ella (se ve que los likes los di antes de conocer a esta mujer) que toman hasta la iniciativa para conocerme (raramente visto). Todas ellas normalmente las estaría conociendo de inmediato y sin dudarlo, perfiles que a priori me interesan muchisimo (como todos los match mios, ya dije que soy super selectivo) y para colmo, fuera de aplicaciones, una amiga de mi ex con que coincidí en los peores momentos recientes me escribe bastante y me tiene super confundido. No sé si es que nos une tanto el dolor de la pérdida de mi ex y nos hace sentir mutuamente bien estar en contacto con alguien que la quería y conocía o si hay algo más, pero es raro que pasen dos días sin que me escriba ello a mi o viceversa. La última vez que la vi y cuando nos escribimos (básicamente preocupándonos el uno por el otro sobre como estamos superando todo esto y compartiendo recuerdos de mi ex) he tenido una sensación con ella que no sabría definir, pero me transmite una sensación tan buena, tan unida (casi no nos conocíamos antes). Quizás sea la persona que más me interesa conocer en verdad, es una conexión distinta, más personal que física, desde el dolor que nos une pero también como personas, pero también es la mujer que menos me atrevo a hacer un acercamiento por posiblemente estar malinterpretando cosas. Tampoco descarto conocerla mejor sin fines románticos aunque a priori no busco simples amistades sino a una compañera de vida.
Al final todo esto de las aplicaciones creo que no es bueno, nos pone ante opciones en vez de concentrarnos en conocer realmente a alguien, pero para personas con poca vida social resulta una herramienta a veces necasaria.
Seguramente muchos diréis que me deje de conocer gente y me concentre en mi mismo, pero lo he estado haciendo, he bajado de peso, he viajado, he llorado lo que tenía que llorar y me he levantado. He estado soltero 6 de los ultimos 9 meses (incluidos los ultimos 3), creo que duelo por la ruptura he tenido de sobra ya, aunque duelo por su fallecimiento es otra cosa que aún sigue ahí presente y con lo que tendré que vivir sabiendo que no tiene vuelta atrás. Sé que si habría sido al revés ella no se habría quedado sola, triste sí, pero sola no. Y también sé que ella me querría feliz con alguien porque nunca conocí a nadie con un mayor rechazo a la soledad que ella.