|
Usuario Experto
Registrado el: 09-October-2019
Ubicación: Buenos Aires, Argentina.
Mensajes: 182
Agradecimientos recibidos: 26
|
Hola, usuarios. Quiero agradecerles que me hayan apoyado en mis anteriores mensajes, pero quiero confesarles que hice mal las cosas. El problema empezó cuando quise preguntar algo por mi ignorancia pero no quería admitir que tenía esa ignorancia, así que me inventé la historia de que era un Casanova más o menos. Lo hice para tapar muchas cosas, que se las voy a contar ahora. La mentira se fue haciendo cada vez mayor y pienso que es más saludable terminar con ella.
Bueno, resulta que cuando era adolescente había muchas chicas que se interesaban por mí. Yo era muy tímido. Y resulta que no llegué a mucho más que un beso, el mejor de mi vida y con una chica lindísima pero ahí quedó.
Cuando tuve quince, cambié de escuela y ahí conocí una chica de la que me enamoré. Decidí que ella era la correcta después de dos meses y justo ese día llegó que se había puesto de novia. Como si fuera una cuestión de honor y de fe, como un cruzado del amor, no quise tirar la toalla pero tampoco creí que estaba bien ser directo porque iba a parecer que la trataba de chica fácil. Y así fue como quedé con mordaza psicológica. Estuve dos largos años enamorado, sin dar cabida a nadie porque sólo la quería a ella. Resumo en que al final me di cuenta de que yo la había endiosado y que, aunque era buena opción, exageré y que además me estaba haciendo daño a mí mismo. Lo que antes me pareció un deber (luchar por mi amor) dejó de parecerme bueno en honor a mi propio bienestar. Y bueno, me enfoqué en otra solamente para olvidar, como si tuviera necesidad de amar a alguien. Yo era muy romántico.
Además de eso, tenía cositas de mi sexualidad que no entendía. Y bueno, a los dieciocho me fui de prostitutas 3 veces. Fueron las únicas experiencias sexuales que tuve y malas. Pensaba que debería estar con una persona que amara y no podía estar atento. Después de fallar la primera, tuve miedo de ser gay y las otras dos fueron peores. Algo me gustó pero no pude llegar al orgasmo. Aunque la prostituta me dijo que era normal, yo no le creí nada.
Y después tuve miedo de que me salga mal el sexo con una chica de la vida real, y estuve chateando sin sentido con mujeres que casi nunca llegué a conocer, algunas pocas citas en las que no supe ni que hacer y perdí el tiempo, hasta que se fueron y nunca volvieron a hablarme. En general, aunque a las chicas les gustaba, no aproveché por ignorancia de qué hacer y por miedo al mal sexo.
Sin embargo, no fue eso lo que me paró. Creo que hubiera podido superarlo porque era optimista y algo les atraía a las chicas de mi, creo que mi empatía. Lo que pasa es que tuve dificultades en el terreno de conseguir trabajo y estuve casi siempre sin empleo y me daba vergüenza que me pregunten las mujeres y también los hombres, así que evitaba a la gente en la calle y no quería conocer a nadie para que no me pregunten de qué trabajaba o si estudiaba y tenga que decirles que estaba desempleado y sin estudiar, o inventar una mentira que nadie se iba a creer porque me ponía nervioso ni bien tocaban el tema (me dolía ser desempleado y nini). Nadie me creyó que fue involuntario y mi familia me hizo bullying al extremo. Si mi familia hacía eso, lo que podía esperarme de los demás.
Y es por eso que mentí, porque me daba vergúenza haber cometido tantos errores (porque sí tuve oportunidades con el sexo opuesto pero no supe aprovecharlas, a diferencia de lo que dicen algunos feos y gordos en internet) y también me daba vergüenza no saber nada de la vida después de tantos años. Yo ya tendría que estar casado y con hijos para el estándar de la sociedad, pero todavía no pude ni independizarme. Me duele más que yo no quise esto, que no es cierto que no me importó nada como creen los otros. Lo peor es haber querido y no haber podido, esa sensación de fallar, de ser derrotado. Porque no me duele lo que piensen los demás, me duele lo que pienso yo y que los demás me lo recuerdan.
Ahora, estoy recomponiendo mi vida, y algo hago por lo menos, pero no sé. Las cosas son muy difíciles hoy. Me enfrento a desafíos importantes. Y lo único bueno es que estoy haciéndole frente a cosas que antes evitaba. Lo hago porque no me queda otra, porque es como si el mundo me quisiera sepultar vivo y no me voy a dejar. Además, entiendo mejor mi sexualidad y lo que quiero.
Hubo otra cosa que me llevó a mentir: pensé que si sabían lo que fue mi vida, nadie iba a tomar en cuenta lo que yo diga y a negarle todo valor a mis opiniones y comentarios. Sin embargo, quería pedirles que empecemos de nuevo, y esta vez voy a ser más honesto. No importa si valoran o no, queda en ustedes.
|