Es que esto ya es el colmo, personas a las que no les falta nada, que son felices con sus parejas, pero son infieles porque necesitan una nueva conquista, sentir el deseo de otra persona, sentir que pueden seducir, pero luego se arrepienten porque entendieron que estaban estupendamente con su pareja y que lo han estropeado todo.
Entonces, les mereció la pena el polvo o los polvos? Fue algo tan extraordinario que poner en peligro una relación de años con alguien que valía la pena, no les pareció un precio alto a pagar?