|
Me he dado cuenta de que hay ciertas prácticas o formas de actuar en la cama que ya no hago desde hace un tiempo, y creo que tiene bastante que ver con todo este tema que se comenta ahora de volverse “princeso”.
En mi vida me he topado con rechazos como todo el mundo, pero curiosamente en los últimos 5 años he sentido más rechazo que nunca. Y a la vez, también he estado con más chicas diferentes que nunca (siendo yo bastante más monógamo antes). Entonces me ha hecho pensar bastante en cómo me ha afectado eso.
Quería comentar varias cosas que me pasan y que creo que vienen de una especie de “micro trauma” por el rechazo, o más bien de haber aprendido a evitar incomodar.
Por ejemplo, algo que me pasa es que cuando estoy con una chica en la cama, en momentos de cercanía (rollo respirando muy cerca, boca con boca, nariz con nariz), a veces me aparto. Y no porque esté incómodo, sino porque me viene el pensamiento: “¿y si le da asco mi aliento?”
Y claro, eso en frío lo pienso y digo… tampoco tiene mucho sentido, pero en el momento sale automático.
Otra cosa: cuando estamos haciéndolo y ella dice algo tipo “ya” o “paramos”, yo corto del tirón. Pero del tirón exagerado: paro completamente, me incorporo, incluso me levanto o me empiezo a vestir. Sin negociar, sin decir nada, sin intentar leer más la situación. Y alguna vez se han quedado un poco descolocadas, como diciendo: “tampoco hacía falta desaparecer así”.
También he notado que ya nunca eyaculo en la boca de la chica. No porque no me guste o no lo haya hecho antes, sino porque he interiorizado que a muchas chicas eso les incomoda. Entonces directamente lo elimino, salvo que me lo pidan muy claramente o haya mucha confianza. Y claro, si tú no lo propones nunca, rara vez surge.
Y otra muy clara: yo ya nunca doy el paso. Interactúo con chicas, hay buen rollo, pero jamás soy yo el que escala a algo sexual. Tiene que ser ella la que lo deje tan claro que sea imposible equivocarse. Si no, no actúo. Es como una forma de evitar el rechazo directamente.
Pensándolo bien, todo esto encaja bastante con una especie de hipervigilancia al rechazo. Es como si mi mente estuviera constantemente intentando anticipar cualquier posible incomodidad para evitarla antes de que ocurra.
En el fondo no es tanto lo que está pasando realmente, sino cómo lo interpreto. Por ejemplo, cuando pienso “igual le doy asco”, muchas veces no hay ninguna señal real, es más una anticipación automática. Lo mismo cuando alguien dice “ya”: igual es solo una pausa o algo suave, pero yo lo interpreto como un “para ya del todo y no molestes”.
También me doy cuenta de que tiendo a irme a los extremos: de estar en la situación a cortar completamente, en lugar de quedarme en un punto intermedio, mantener conexión o simplemente preguntar.
Y otra cosa importante es que he generalizado bastante: he visto que “a muchas chicas no les gusta X” y ya lo aplico como norma universal, eliminando comportamientos sin dejar espacio a que cada persona sea diferente o a que las cosas surjan en el momento.
Al final creo que he desarrollado una especie de estrategia de evitación: mejor no hacer nada que pueda generar rechazo. El problema es que eso te quita espontaneidad y hace que pongas todo el control en la otra persona.
Y hay una sensación que me parece bastante reveladora: alguna vez que una chica me ha dicho que sí a algo, me he sorprendido pensando “¿en serio no le doy asco?”. Y ahí ya ves que no es solo algo de comportamiento, sino también de cómo te percibes tú.
En resumen, no creo que sea algo rarísimo, sino más bien un aprendizaje mal ajustado: has vivido rechazo, tu mente intenta protegerte, pero se pasa de frenada y empieza a aplicar ese filtro incluso cuando no hace falta.
Supongo que la clave estará en volver poco a poco a un punto más equilibrado: cuestionar esas interpretaciones automáticas, no irse a los extremos, comunicar más y recuperar algo de iniciativa sin sentir que estás invadiendo.
Y lanzo una pregunta al aire: ¿no creéis que muchos hombres acaban volviéndose “princesos” (término tan de moda ahora) precisamente por este tipo de experiencias acumuladas, que les llevan a sacar conclusiones y a comportarse cada vez con más cautela para evitar el rechazo?
|