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Recibí un whatsapp y sonreí nerviosa ya que sabía que sería él y le socorrí, ¡¡Aunque no me pidió ayuda desde el móvil!!!!
Me bajé los grandes éxitos de El Fary, y casi se muere leyendo a Amor42. Me reí muchísimo. Lo mejor fue sus preguntas cachondas.
La princesa con la que sueño todas las noches, le huelen los pies a queso frito. Pero usé desinfectante para sus piececitos, fríos y suaves, porque la quiero, pero bien lejos. O más bien cerca de mi para lavárselos diariamente por la noche. Durante media hora luché contra monstruos pero por suerte, aunque eran mil, no padecían bromhidrosis porque me amaban.
Desenvainé mi espada de noble madera y con semblante de hacerme pis y algo dubitativo resolví aguantarme, pero no aguanté; meé la espada y la envainé. Nadie me vio. Tuve suerte, pero me quedó marca con forma de terrones de azúcar. Esto me recordó al verano pasado
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