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Mi novia, si se puede llamar así, me dejó después de que le dije que me sentía mal porque no respetaba nuestras citas y utilizaba esos días para quedar con otra gente -que no me aclaraba quiénes eran-.
Yo me quejaba con smss o por email de esas injusticias, que así lo pasaba mal, y me dijo que lo dejáramos, que podíamos sin embargo ser amigos.
Nos estuvimos viendo durante algo más de 4 meses e hicimos el amor bastante, con pasión y frenesí.
Un día, después de haber roto, fuí a su casa para ayudarla en su resacón de una fiesta con sus amigas del día anterior y hacerle la comida y volvimos a hacer el amor como si no hubiera pasado nada, prácticamente igual que antes. Pero a la semana siguiente me plantó lo mismo, que sólo podíamos ser amigos. Entonces yo le pregunté si le gustaban las chicas y me dijo que le había descubierto, proseguí preguntando que si era desde hace poco o desde más tiempo, a lo que me constestó que desde siempre. La pregunta siguiente que le hice fue: ¿y entonces porqué has estado conmigo? ¿y es tu íntima amiga, la que ves con muchísima asiduidad y va a dormir a tu casa, tu novia? Entonces se enfadó y se levantó de la mesa del restaurante donde cenábamos y se fue. Hasta ahora no he vuelto a tener noticias suyas, de esto hace casi dos semanas.
Mis mensajes han sido dolidos por cómo puede hacer eso una mujer, de tenerme engañado haciéndome ilusiones, ilusiones de que es una mujer y pensar en ella constantemente, viviendo sin vivir en mi, planeando viajes, llamándola, preocupándome de sus cosas, etc., respondiendo además a mis dudas que no estaba con nadie más, que eran inseguridades mias, para luego averiguar -preguntándolo yo- que me ocultaba algo terrible para nuestra relación, algo que no entra en mis posibilidades sentimentales: es lesbiana, le gustan casi por completo las mujeres, además jovencitas y en cuanto a los hombres podía haber la posibilidad de alguno pero muy de vez en cuando. Si bien es cierto que ella nunca quiso decirme que me quería, a eso respondía que no sabía todavía qué era lo que sentía, pero sin embargo sí decía que estaba agusto así conmigo.
La relación está inquebrantablemente rota. Yo no aceptaría estar con una lesbiana como pareja. Es lo que rápidamente le escribí, que si hubiera sabido que era así no habría habido ninguna posibilidad entre nosotros.
Pero, ¿porqué no ha querido contestar a mi pregunta de porqué ha estado entonces conmigo?
Ya ni siquiera quiere que seamos amigos. ¿Es porque he descubierto su secreto? Aunque por otro lado no sé si me interesa una amistad de una persona que me ha ocultado algo tan importante durante más de cuatro meses.
Mi única explicación son las feromonas masculinas. Porque cuando la cogía entre mis brazos su comportamiento era encantador. ¿Hecharía en falta esto? Además en nuestra relación ella quería un hombre en todas sus posibilidades, por lo que me pedía y yo veía que le satisfacía. Aunque también, ya últimamente, me fui percatando de que le empezaba a gustar dominar en la cama.
Feliz año.
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