En más de una ocasión he comentado en este foro que a mí no me quedan amistades y en algún caso ha sido por culpa de mi intransigencia. Pero si me permitís me voy a desahogar con un caso reciente en el que creo que yo no he tenido culpa de nada. Pero espero vuestras opiniones.
Hace dos años me hice amiga de una chica y eso me hizo muy feliz porque en seguida conectamos muy bien, ella tampoco conservaba amistades por lo que nos entendíamos a la perfección y me propuse “conservarla”.
El problema empezó cuando ella se fue a trabajar fuera y yo me puse a opositar.
Yo me tomé muy en serio el estudio (como hay que tomárselo, creo yo): no salía de fiesta, estudiaba 6 días a la semana un montón de horas y descansaba los domingos.
Como ella trabajaba fuera sólo podía quedar los fines de semana (más en concreto los sábados) y yo casi siempre quedaba con ella. El problema es que ella sabía que yo los sábados estudiaba y a veces me sentía “engañada” porque me decía de quedar a las seis de la tarde y yo me hacía a la idea de tomar un café pero no, ella aparecía sin coche (es de un pueblo por lo que luego la tenían que venir a buscar sus padres) y eso se traducía en que quería ir a tomar unas cervezas. Yo entendía que ella no tenía amistades, que trabajaba toda la semana y quería desahogarse un poco, y aunque me molestaba el “engaño” tampoco le daba mayor importancia porque en el fondo nos lo pasábamos muy bien juntas.
No quedábamos ni mucho menos todos los fines de semana porque a mayores mi novio trabajaba fuera en esa época y había fines de semana que nos apetecía estar solos. Y eso a ella pareció molestarla ya que un día que la dije que no podía quedar me espetó que “sentía que me había perdido como amiga”. Y eso que yo la escribía siempre para preguntarla por el trabajo nuevo, nos llamábamos a menudo...
El caso es que como os digo yo durante la oposición no salí de fiesta: ni en mi cumpleaños, ni en navidades, ni en el cumpleaños de mi pareja... Pero ella me dijo de celebrar su cumpleaños saliendo a cenar y a tomar algo y la dije que sí, que eligiera el día. ¿Cómo la iba a dejar tirada en su cumpleaños si ella no tenía ninguna amistad más?
El verano pasado
yo tenía una sola semana de vacaciones y ella estaba empeñada en hacer un viaje juntas. La dije que no podía porque también iba a coger vacaciones mi novio pero que si quería podíamos hacer algo juntas. Al final hicimos un mini viaje y yo aunque la quiero mucho y me lo pasaba muy bien con ella, me sentí un poco “obligada”. Pero a ella ese viaje la pareció poco.
El caso es que estas pasadas navidades habíamos hablado de quedar un día y se enfadó muchísimo porque la dije que, el día elegido para quedar, yo sólo podía tomar un café porque tenía mucho estudio que recuperar. Y se lo dije avisándola para que no me hiciera la treta de las cervezas. Ella no daba su brazo a torcer y seguía empeñada en tomar esas cervezas, por lo que la dije que si quería lo dejábamos para otro día. Me contestó con un “ok” y yo me cogí un cabreo tremendo, porque, como os he contado, yo siempre cedía con ella en todo.
Unas semanas después la escribí para decirla que nos habíamos enfadado por una chorrada y que yo la apreciaba mucho como amiga, pero también la dejé claro que ella había actuado en muchas ocasiones de manera muy egoísta. Me contestó de forma muy escueta y despachándome rápidamente.
Un mes después fue ella quien me escribió para desearme suerte con la oposición (oposición que empezaba meses más tarde y que es como si le felicitas ahora a alguien las navidades) y me dijo que la “contase qué tal me había ido, si me apetecía”. La contesté muy amablemente pero nunca la escribí para contarla nada de los exámenes. Reflexioné sobre el asunto porque me volvía a quedar a “cero” de amigas y esta chica es muy buena persona, muy sensible, generosa... Pero no la he vuelto a escribir.
Siempre tenía que hacer lo que ella quería y cuando ella quería porque sino se “picaba”. Parecía que la molestase que yo tuviera novio e incluso en una ocasión me dijo que “esperaba que yo no saliera de fiesta con el grupo de mi novio porque ella tenía prioridad”. Y eso que la primera vez que iba a salir de fiesta en un año (a excepción del día de su cumpleaños) fue en nochevieja y la había invitado a venir con mi novio y su grupo y a quedarse si quería en mi casa para que no tuviera que depender del coche.
También me di cuenta de que no trataba del todo bien a sus padres y que tenía muchos comportamientos infantiles con ellos, una especie de rabietas si su madre hacía más caso a su hermano que a ella... y eso me chocaba mucho en una persona adulta. Aunque luego con su hermano era muy generosa y muy cariñosa con sus padres.
Y repito que ella es muy buena persona pero yo no estoy para aguantar pataletas de nadie. No me da pena no llevarme bien con ella y ahora mismo estoy en una época en la que no me agobia no tener amigos porque estoy estudiando mucho y para mí ahora mismo la prioridad es conseguir trabajo.
Pero sí que me da rabia que me haya tratado mal cuando yo la ponía todas las facilidades del mundo para quedar y cuando en verdad yo la tenía muchísimo cariño. Creo que actué bien porque a veces quedar con ella me provocaba intranquilidad pero también reconozco que a veces la extraño.
¡Gracias por leerme!