No es una imagen astronómica real basada en la observación de nuestro instrumental terrestre o en órbita, sino un fotograma de Gravity: perfecta muestra de lo que somos en el espacio, una brizna de hierba lanzada al aire, un grano de arena en las playas de Malibú, una esfera de rocío que flota en el aire de la mañana. Ridículo, microscópico, infinitesimal... ¿despreciable? No lo creo. Pero aún así, da que pensar.