|
Usuario Novato
Registrado el: 15-March-2014
Mensajes: 6
Agradecimientos recibidos: 1
|
Hola, hace tres meses, fui a ver a un Doctor, acabo de llegar a otro país hace 7 meses. De entrada me pareció muy simpático, profesional, gracioso y no pude dejar de notar que es muy guapo. En un comienzo me pareció que estaba flirteando conmigo, pero aquí la gente en general es muy simpática, así que no estuve segura, pero igual soy una mujer casada y con un hijo pequeño, así que no le di mucha importancia, fue algo divertido pero lo deje así.
Después de un mes volví con mi familia al completo para unas cuestiones de mi marido y mi hijo. Cuando entró el doctor en la consulta, su cara fue de total asombro y algo de decepción, yo intentaba ser simpática pero el estaba serio y casi ni me dirigía la palabra, incluso se río de manera fingida ante un chiste que intente hacer para suavizar la situación. Finalmente tuvimos que enfrentarnos para las consultas de mi hijo y aunque no quería hablarme mucho le tocaba. En una de esas quedamos de frente y el se quedo mirándome muy fijamente a los ojos, yo le estaba mirando por que le estaba escuchando, pero el no había hecho ningún contacto visual directo hasta ese momento y cuando lo hizo fue bastante prolongado y profundo, como hipnotizado, tanto así que no pudo seguir con la frase que estaba diciendo, hasta que reacciono, miro a mi marido y siguió con la consulta. Terminamos con las consultas, se despidió de mi marido a mi casi ni me mira ni me da la mano, yo se la di y finalmente se fue. Esa noche me quede pensando en que todo fue muy raro, y me quedo la duda de que yo le gusto y se había sentido mal por esto.
A la semana siguiente tuve que volver por una consulta mía, iba nerviosa, y me sentía rara. El entró a la consulta al principio un poco nervioso lo sentí, yo lo estaba más, pero seguimos con la consulta bastante tenso todo pero normal. Me reviso y sólo al final de la consulta que le pregunte algo, no se por que pero lo sentí como con mucha ternura, se acercó, me hablo y hubo un momento en que se quedo mirándome con mi mano en su mano, me miro a los ojos pero no le pude sostener la mirada, me avergoncé muchísimo. Nos despedimos dos veces, se quedaba con mi mano en su mano, me dijo que le gustaba haberme visto y finalmente se fue.
A los dos días me llega una carta de su clínica, me había conseguido el personalmente una cita para un pediatra para mi hijo y una cita para mi con un especialista para la siguiente semana, que normalmente se habría tardado tres meses en tener. Me emocione tanto con este detalle, y allí empezó en mi una sensación increíble, como un enamoramiento, no podía sacármelo de la cabeza, pensando en que le gustó mucho. No estoy en el mejor momento en mi matrimonio hace años, incluso hemos pensado en el divorcio, así que sentir esta emoción de nuevo me asusto muchísimo.
A la semana siguiente le mande una carta de agradecimiento, muy formal pero divertida y amable. Le digo que es un gran profesional y una gran persona y que lo supe desde el día que lo conocí por que hubo una muy buena conexión. Que me gustaría darle las gracias personalmente pero que no tenía ninguna excusa para ir.
El salió de vacaciones y a la semana siguiente tuve que volver, el se le notaba más relajado como más seguro que la última vez. Yo estaba muy nerviosa. Me dio las gracias por la carta, pero cuando lo hizo no fue capaz de mirarme a la cara, sonrió con ternura pero no me miro. Me dijo que no la había recibido por que estaba de vacaciones. Y no se que diablos me empujo a decirle que tenía que decirle algo importante, el me puso toda su atención y yo le dije que no sabía por que pero no paraba de pensar en el de una forma especial, en ese momento el se puso en una postura súper tensa, se me planto en frente con los brazos cruzados, suspiro desesperado, hasta zapateo el suelo, pero igual yo seguí...que la primera vez que había venido había sentido una conexión especial entre nosotros, pero que no le había hecho caso por que estoy casada y eso, así que como había sido tan buen médico había traído a mi familia, pero que no se por que había sentido que había hecho mal, que legó había querido decirle algo pero que me había parecido muy extraño y que allí lo deje. Pero que con lo de las citas y eso, había empezado a pensar que tan vez yo le gustaba y en efecto había confirmado que a mi me gustaba mucho.
Ahí ya soltó su postura tensa, se tiró un poco para atrás en la silla y me dijo que si era algo muy fuerte lo que sentía, tendría que ver a otro médico, yo le pregunte que por que?, y me dijo que la relacion se complicaba mucho. Que era muy normal en la relación paciente-doctor que estas cosas pasarán y que no tenía más que decir. Que si me sentía bien?. Obvió que no, pero le dije que si, que era algo que tenía que preguntar. Me dijo que no me preocupara, hablamos de mi consulta un momento me dio la mano y se fue.
Entiendo que no era el momento ni el lugar para hablar de esto, nos podría haber escuchado su staff o el otro médico. Y entiendo que se ha portado de manera muy profesional. Pero igual no dejo de pensar en si siente algo o no, se que el no me puede decir nada, pero no se sí volver a verle o no, si no lo voy a ver le estaré diciendo que me gusta mucho, nuestra relación profesional puede seguir?. Yo no dejo de pensar y darle vueltas a todo.
Gracias por escucharme y por la ayuda.
|