Lo que no se busca es algo estable. Es decir, el primer paso es fornicar como un cerdo, cosa que tus principios morales no te permiten, según nos cuentas. Del sexo sin sentimientos puede surgir algo de cariño o interés económico, dependencia emocional o miedo al estar solo, es decir, eso que la gente menos avispada llama amor. Ese surgimiento de tonterías no se busca, es un proceso que te atonta de forma automática y, cuando te quieres dar cuenta, estás atado de pies y manos. Ahora bien, encontrar a tías con las que fornicar es un trabajo de campo muy duro. Ya lo creo, hay que buscarlas, y tanto. Si eres tan guapo como yo, te aseguro que escasean...