|
Usuario Experto
Registrado el: 10-April-2007
Ubicación: Canarias
Mensajes: 14.072
Agradecimientos recibidos: 9917
|
Buscas en tu amigo lo que tu pareja actualmente no te aporta, o igual, no aprecias la forma en que él lo hace, debido a que una vez te falló. Ahora es normal que las muestras de cariño de tu marido igual no te hagan sentir como antes de que supieras que te había sido infiel, y buscas sin quererlo, que alguien te haga sentir especial, porque aunque tu marido lo intente, o lo haga, tu no puedes verlo puesto que no crees ser especial para él si un día no te respetó como esposa y mujer.
Primero, deberías barajar si realmente estar con tu pareja, te podría proporcionar la felicidad que te mereces, y segundo, analizar si realmente le has perdonado su aventura. Es muy fácil decir que se perdona, y muy dificil olvidar. De hecho, me atrevería a decir que olvidar algo así es imposible, pero, se puede seguir viviendo con ese pasado tormentoso, si uno quiere y acaba por "fingir" que nunca pasó. Para que tu relación funcione, debes tener claro que no puedes permitirte seguir pensando en su infidelidad, ni culparle por ello. Perdonar es perdonar de corazón, e intentar no recordar, y por supuesto recuperar la confianza.
Yo creo que si lograras eso, volverías a sentirte como una princesa al lado de tu pareja actual, sin necesidad de tener que buscar ese sentimiento en otra persona.
Por lo que yo veo, dependes emocionalmente de que alguien te aprecie, pero lo que debería ser más importante es que primero te valores a tí misma, y no busques la felicidad en lo ajeno sino en tí misma antes que nada. Con esto quiero decir que no deberías intentar ser feliz sólo porque alguien esté a tu lado y te mime y te de seguridad, sea tu marido o sea tu amigo, sino que te sientas valorada cuando te miras al espejo, ver que realmente eres una princesa, sin necesidad de que nadie te lo diga. No encontrarás nunca a nadie que te diga a todas horas, eternamente, lo perfecta que eres. Sí, lo pensarán, pero de ahí a decirlo siempre hay un trecho. Ahora tu amigo te parece el príncipe de tus sueños, ya sea porque estás dolida, porque tienes esa necesidad de compartir que has perdido con tu pareja, porque quieres sentirte amada, o la razón que sea. Pero, piensa que tu amigo, a por de pronto, no te puede ofrecer nada más lejos que algo fugaz.
Hombre, nunca se sabe lo que nos depara el futuro, pero si hay una cosa que tengo clara, es que aunque el amor nos lleva hacia la persona menos pensada, nosotros mismos fomentamos ese sentimiento y creemos que amamos cada vez más. Eso funciona a la inversa.. si tu, te sientes a gusto con tu actual familia, y lo único que temes es enamorarte de otro, evitarlo es bastante sencillo... bastaría con dejar de verle, crear un espacio entre los dos y no ceder. Yo diría que te estás enamorando de una imagen que tu misma tienes de tu amigo, por como se porta contigo, pero no tiene porqué llegar más lejos si no quieres.
Y otro apunte, es que no deberías embarcarte en una relación, sin antes dejar la actual si es que todo esto viene de que no te sientes a gusto con tu marido. Agarrarse a otro barco antes de salir de otro, es el mayor error que puedes cometer, porque igual no pensarás todo con claridad, y simplemente te dejarás llevar.. y si luego sale mal, el arrepentimiento y el sentimiento de haber perdido algo que igual sí que querías, sería mayor.
Primero deja tu matrimonio, si crees que ya no hay amor y no te puede hacer feliz intentandolo. Luego, ya pensarás de una forma más objetiva y podrás ver las nuevas posibilidades, sin arrepentimientos y sin hacerte daño ni a ti, ni a los demás.
Los hijos es lo de menos, no puedes llevar una vida infeliz, o negarte una vida mejor, por tus hijos. Ellos un día crecerán, y verán que todo esto lo hiciste por tu felicidad.. ellos tendrán su tiempo para serlo. Quiero decir.. mi madre se divorció, y yo cuando era pequeña ni lo entendía ni me gustaba. Echaba de menos estar en una familia "normal", pero lo cierto, es que de haber seguido juntos mi madre y mi padre, igualmente no lo habría sido. Y madurando, uno ve que a veces hay que ser egoísta para ser feliz. Tus hijos tendrán sus vidas y sus decisiones, tú tienes las tuyas... no las cambies o te anules, por miedo a herirlos, pues con el tiempo lo entenderán.
|