|
La cautela y prudencia son patrimonio de aquello que consideramos maduro. Alguien que no ha recibido nunca un golpe, nada tiene que temer, y por tanto, sera temerario. El valor solo existe en aquel que se ha visto abocado a afrontar una crisis. Aquel que nunca ha sufrido, nada sabe de volverse a levantar. La sabiduria llega tanto de la experiencia propia como de la ajena. Pero no hay lecciones tan certeras como aquellas que aprendemos de una mala experiencia.
Lo dificil, quizas, es saber evitar los impulsos negativos y descartarlos como tales, como impulsos. Lo dificil, al fin, es ser consecuente, asertivo. El dolor, como apuntan algunos, insensibiliza, te hace indiferente. Pero que consideramos madurez sino el desencanto, el pragmatismo, y la frialdad?. En el equlibrio esta la clave. Si el fuego es la juventud, el hielo seria la madurez. Quedaos en las zonas templadas pase lo que pase.
|