|
Estos días atrás se ha levantado una cierta polémica por la actitud del rey Felipe VI, al no haberse levando de su silla al paso de la espada de Bolívar, durante los actos de toma de posesión del nuevo presidente de Colombia.
A mí personalmente me parece una polémica absurda y creo que el rey hizo muy bien en no levantarse. En primer lugar, porque la espada no es un símbolo oficial de Colombia (los símbolos oficiales son la bandera y el escudo), sino en todo caso una reliquia, como pueda serlo en España la Tizona del Cid Campeador, y ante una reliquia el protocolo no exige levantarse a su paso.
En segundo lugar, por muy "libertador" que para los colombianos fuese Simón Bolívar, para los españoles que guerrearon contra él fue un asesino sanguinario. De él se cuenta, de hecho, que mandó ajusticiar a miles de españoles durante la revuelta, por el mero hecho de ser precisamente españoles y, por tanto, según él, enemigos. No creo por ello que sea de recibo que el Rey de España, que representa precisamente a ese mismo pueblo al que pertenecían los ajusticiados, deba levantarse ante la espada del que dio la orden de ejecución.
Es como si, ya que hablaba antes de la Tizona, con la que el Cid mató a miles de moros, se exhibiera esta ante el Rey Mohamed VI de Marruecos. Entiendo que esto no solo es que no tuviera que levantarse, sino que incluso podría sentirse ofendido.
Por todo ello no entiendo toda esta polémica que la extrema izquierda de España ha sacado a la palestra, echando pestes sobre una actitud que, al menos según yo lo veo, es totalmente irreprochable desde el punto de vista español, que es al que está sujeto el Rey de España.
|