Estoy viendo una serie de televisión de fondo (a él no le gustan que le metan el dedo, pero si es a ella, él estaría dispuesto

)y me ha venido a la cabeza un dicho mítico: “follas menos que un casado”.

a nivel cultural y quizá desde mi visión tradicional y bastante humorística sobre el matrimonio

, creo que seguimos repitiendo clichés de antaño sin cuestionarlos.
La idea de que las personas casadas tienen menos sexo está muy extendida, pero...,¿es verdad o es puro cliché?, o bien ¿la estabilidad en pareja puede aumentar la frecuencia, o al menos la regularidad?.
Si lo llevamos a un contexto más concreto (por ejemplo, a partir de los 47,48,49,50... años entran en juego otros factores: la perimenopausia, con esos cambios hormonales y a veces falta de apetito sexual, ese hijo en plena adolescencia que demandan atención constante, y una vida bastante más cargada de responsabilidades. Y el hombre aunque no tiene tan marcado un proceso de cambios hormonales, pero también baja la testosterona con la edad, padecen más de fatiga que afecten al deseo sexual, el mismo estrés familiar, laboral que pueda compartir con su mujer
No es lo mismo que cuando estás solter@.
Entonces, ¿se trata de falta de ganas o más bien de falta de tiempo y energía?.
Haciendo mi reflexión personal, pienso que no es tanto que el "casad@ folle menos", como que la sexualidad cambia en este escenario, pero ahora viene la pregunta del millón y es algo que también me llama la atención

y es cuando existe un divorcio pro medio, y parece que "vuelven las ganas". Y en este nuevo escenario vuelve realmente el deseo o es que cambiaron las condiciones ?.