Para mí, el verdadero arte de ligar no tiene absolutamente nada que ver con la superficialidad de la persona, o la técnica de conquista o su mera apariencia. Para mí, el arte de ligar es esa capacidad, o casi un don, de saber estar. Es esa persona que no invade tu terreno personal; que desborda educación sin llegar a acosarte, que sabe replegarse en el momento adecuado; que tiene cultura y, sobre todo sabe expresarla. Es esa persona con las que puedes debatir, alguien que te escucha, que te rebate, que acepta o no tus argumentos, o te explica sus argumentaciones sin la intencionalidad que quedar por encima. Y, ya es es la caña de canela en rama, que a pesar de su conocimiento o de su experiencia, te deja siempre a su mismo nivel. Nunca te hace sentir menos, sino que te deja entrar en su mismo plano de situación para poder compartir ese rato. Es decir que te sientes de igual a igual. Aunque tú lo ves guapo, "guapete", pero te hace sentir es una persona, sin más intenciones, a priori

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Por todo ello, para mí, nunca fue un "arte" lo que veo en los demás (salvo excepciones), porque a día de hoy las interacciones sociales, y ya no digamos de las virtuales, mayoritariamente las siento como transaciones meramente marcadas por el ego. El arte como ya he indicado anteriormente, lo remarco en esa seducción intelectual basada en el respeto mutuo. No es fácil encontrar el perfil de persona para mi definición de "arte de ligar", pero tampoco es imposible, simplemente es mi perspectiva de entendimiento del carisma de una persona y por supuesto no debe estar basada en una herramienta que se esgrime para ganar, sino que tiene esa capacidad in nata de hacer que la otra persona se sienta la más interesante y respetada de ese círculo, habitación...
Puede que espere mucho del ser humano, pero sí que hay personas que entienden que la mayor seducción posible es la reciprocidad intelectual y humana.