El amor hace lo que le da la gana: viene cuando quiere y se va cuando quiere. Todo ésto, independientemente de si se ha buscado o se ha encontrado. Si se le busca y no quiere ser encontrado, no se le encontrará. Y si se huye de él, pero empeña en agarrarnos, nos tendrá hagamos lo que hagamos por zafarnos de él.
La magia del amor, le llaman, o algo así