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Todo el gobierno está corrupto. No dimiten por incompetencia, sino porque la justicia les llama a la puerta.
Lo increible de ésto es que es una dimisión, algo voluntario, y no un despido, que es lo que deberían poder hacer los jueces en cuanto hubiera prueba de la implicación de algún cargo. No puede ser que un delicuente sospechoso o en juicio siga teniendo acceso a su despacho, sueldo y privilegios públicos para seguir robando o ocultando pruebas.
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