|
Contactar con ella es autoengañarte y empezar con el pez que se muerde la cola. Ahora le escribes una última vez a la desesperada, luego a esperar que te conteste y regalarte unos días más de agonía, luego "a lo mejor tengo que intentarlo una última y otra vez"...todo para no aceptar lo evidente. Que si ella quisiera estar contigo, estaría ahora mismo contigo.
Cuando antes asumas que la vida se compone de encuentros y de pérdidas y que ninguna persona es estática y está en el mismo sitio para siempre, menos sufrirás. Pero para esto hay que aprender a despedirse, y deshacerse de todas esas expectativas incumplidas que no son más que eso, expectativas.
|