|
Hola a todos,
Rebuscando por internet he venido a dar con este foro donde he encontrado muy buenas historias similares a la mía. De verdad, me está resultando terapeútico.
Ahora, necesito desahogarme. Y como me parece tan increíble lo que me está pasando no se me ocurre ni como plantearlo "in real life" sin que suene ridículo o demente. Espero que por aquí sepáis entenderme.
Ante todo, pido disculpas por el tocho:
Aproximadamente llevo trabajando en esta empresa unos 8 meses. Casi desde el inicio llegué a congeniar mucho con una compañera a la que he acabado cogiendo un cariño y un aprecio alucinantes.
En verdad tampoco había muchos más motivos más allá de los físico (la verdad sea dicha, es una chica guapísima), porque intelectualmente no cuadramos y yo le saco 12 años de diferencia. Pero el hecho de tener horarios coincidentes y la colaboración laboral, ha provocado que nos hagamos amigos.
Vamos, que el roce ha hecho el cariño.
Esta chica tiene novio y, por lo visto, la relación es férrea. Desde el principio ha quedado claro y en ningún caso ha habido coqueteos o acercamientos indebidos por su parte ni por la mía. Todo ha sido puro y cristalino. Yo, consciente de la situación, he intentado evitar mayor contacto que el que tenemos en la oficina aunque ganas no me han faltado.
Pero han sido 8 meses de trabajar juntos (yo tengo más experiencia en el sector al que nos dedicamos y ella recurría a mí con mucha frecuencia para pedir ayuda y consejos), charlar de vez en cuando en la oficina, reírnos juntos de cosas que pasaban alrededor, salir del trabajo juntos, etc...
Por desgracia todo esto terminó, ya que la chica ha decidido no continuar en la empresa y además se marcha de la ciudad tal vez para siempre (ella no es de aquí).
Pues bien, es difícil explicar la depresión que me ha entrado. Llevo algunos días viniendo a trabajar y, de verdad, me siento desolado. Tengo tal vacío en mi interior que hoy me han entrado ganas de llorar y todo.
No me puedo creer estar trabajando y que ella no esté, ni vaya a estar ya nunca, presente. Ya ni recuerdo la última vez que me sentí así.
Desde el principio he sido consciente de la situación y, entre que ella ya tiene novio y que, en el fondo, somos tan distintos, he huido de promover más acercamientos porque estaba seguro de que me acabaría colando por ella. Y yo no sé si esto que me pasa es amor o qué, pero la echo muchísimo de menos porque era la persona con la que mejor me llevaba de la oficina.
El último día que vino a trabajar quise abrirle mi corazón explicándole lo muchísimo que la iba a echar de menos sin que sonara a topicazo y sin que pareciera una declaración de amor, pero ella simplemente se rió y me acabó dando respuestas bastante genéricas (yo creo que incluso se asustó pensando que me fuera a declarar).
Es tremendo. Ya os digo, no estoy seguro de que sea desamor o simplemente lo mucho que echo de menos a una gran amiga.
Si alguno tiene anécdotas similares, agradecería muchísimo que las contarais. Viene bien poner en común esta clase de historias.
Un saludo!
|