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Guest
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Esta historia comienza con mi primer verdadero amor, la persona con la que me casé, la conocí en Ecuador, la cortejé, la conquisté. He sido una persona que cuando se involucra sentimentalmente se entrega, creo que a veces demasiado pronto. Bien, con ella fue muy fácil después de mi esfuerzo por la conquista porque ella se entregó de cuerpo y alma, entonces decidimos volver juntos a mi país, compartimos un mes y ella regresó al suyo (Rusia) durante 6 meses para organizar algunas cosas.
Nos vimos de nuevo para casarnos, empezamos nuestra vida juntos. Recuerdo que hubo algunas escenas de celos en Ecuador pero ambos nos mostramos como entregados siempre, como que nos importaba demasiado el otro. Después de meses y un par de años de matrimonio ya todo era confianza, creo que celos normales.
El caso es que cometimos errores, sobre todo yo descuidé la relación, ella quería hijos que nunca le dí. Ella quería que yo cumpliera promesas que tampoco cumplí. Estaba dejando muchas cosas para después y aparte por el hecho de empezar a viajar (motivo trabajo) la descuidé más a ella y a la relación. Como que sientes que la persona siempre estará ahí, pero no es así. A mediados del año pasado después de casi 6 años y medio de relación y 4 y medio de casados me dejó. Regresó a Rusia (para colmo en pleno mundial por lo que tuve que recordarla más). Yo traté de que se quedara. Al final hasta la acompañé al aeropuerto. Se fue. Lloré, sufrí. Estuve durante 3 meses contactando con ella, dos seguidos, después corté la comunicación 1 mes, como tanteando qué iba a pasar. El 3 de octubre me escribió, me dijo que definitivamente no más.
Sufrí de nuevo pero me apareció oportunidad de trabajo en el extranjero ese mismo día, eso mitigó un poco la pena, a parte que desde ahí la bloquié de redes y empecé contacto cero. Opté por comenzar a olvidarla, arrancaría del alma. Sentí que había perdido algo de mí.
A finales de octubre conocí otra chica, fue extraño como todo sucedió, hubo contacto visual y cruzamos un par de palabras. Ella empezó a ir a mis clases. Me di cuenta que yo también le gustaba. Salimos juntos. Empecé a demostrarle mi interés, me dijo que venía de una relación tóxica y que a parte yo me iba, pero aún así decidimos probar, solo duramos juntos un par de semanas desde el primer beso hasta que viajamos (coincidencia lamente el día que yo viajaba ella también iba de vacaciones con sus padres pero a otro país).
Una vez lejos empecé a desconfiar de ella, hasta de cosas simples, me preguntaba si ella no estaría con otro, o si no me estaba ocultando cosas. Yo me mostré muy entusiasta, y me parecía que ella no tanto, aunque seguíamos la comunicación. Yo empecé a acumular ideas en mi mente por un lado y por el otro seguía escribiéndole mientras esperaba consolidar algo que apenas empezaba y para colmo a distancia.
Un buen día que no pudo contestar una llamada yo me llené de ideas. Ni siquiera esperé al día siguiente, pensé que deseaba ignorarme, que deseaba empezar a dejarme poco a poco o que habría un tercero. Me llené de miedo y en un impulso le pregunté todo eso, a parte que porqué a veces no me enviaba mensajes de voz, y cosas así.
Al otro día ella me escribió protestando un poco por mi actitud y además preguntando qué quería yo. Otra vez contesté desde el impulso, hice más preguntas con suspicacia. Ella esperó a la tarde y me escribió que no más, que yo no estaba bien y que debería hacer el duelo de mi matrimonio.
Me di cuenta que había desarrollado dependencia emocional por ella pero lo hice sólo hace poco, me ilusioné muy rápido, pretendía que eso fuera algo muy serio ya mismo y aparte estuve paranoico. Un amigo psiquiatra me dijo que no era paranoia, que era más temor a perder por la reciente ruptura de que venía.
Para colmo de males yo rogué un poco, la chica no quiso regresar, dolió más, no la borré de mis redes sociales y pretendí entender que no regresaría, pero la tristeza y la frustración me envolvieron. Entonces me lesioné la rodilla y ahí más pena, ya pensando en mi ex novia, en mi ex esposa y aparte lo de la lesión. Me derrumbé por completo, me dejé llevar de la tristeza y del dolor. Mi mejor amigo que estaba junto a mi trataba de animarme, aunque somos muy diferentes, el experto en mujeres y muy desapegado. Me decía que todo iba a pasar, que fuera fuerte. No pude.
Decidí regresar a mi país, antes de esa decisión incluso pensé en quitarme la Vida, idea que me llega todavía. Es la frustración de las relaciones malogradas a las que sumé la lesión y el haber abandonado mi trabajo por causa de mi falta de valor para afrontar todo eso.
Ahora en mi país he rumiado las cosas muchísimo, ya he empezado a activarme para trabajar pero no sé si saldré de esto, si podré resistir. Además sé que aquí inevitablemente veré personas en común y eso va a doler otro tanto.
Quisiera ser una mejor persona, menos temeroso de perder como en la última relación, o más cuidadoso que en la primera, pero presiento que lo hice mal y que no volveré a conocer personas tan maravillosas, que no las merezco.
Siento como si todo acabara para mi. Como que tuve buenas oportunidades y las arruiné. Demasiado pronto un nuevo fracaso amoroso. Sólo otra vez.
No sé si podré soportarlo más. Con mi ex esposa he vuelto a hablar en plan de amigos, me he sentido tranquilo con ella, siento que los recuerdos y sentimientos parecen atenuados. Pienso más en la última persona. Pero sé que ya eso no pudo ser. Que mis errores fueron muy grandes, mi muestra de temor a perder, de celos e inseguridad me dejaron muy abajo.
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