Porque todos hemos hecho cosas que en un momento de enfado y sin pensarlo... ¡¡Luego nos hemos arrepentido!!. Y una vez con la cabeza bien fría hemos pensado, pero Dios... ¡¡Qué hice!!. Otras, gana nuestro lado más perverso y no se arrepiente de nada.
Venga animaros a poner cosillas jajaja.