Por eso hay que seguir la intuición.
Recuerdo mi época de adolescente en la que estaba inscrita en esas páginas (y desconozco si en alguna quedó mi cuenta abierta, pero después de tantísimos años ni sé), lo que sí es que me tocó conocer desde gente sumamente rara, hasta con sus fetiches, a algunas amistades que aún conservo.
Pero el consejo nunca está de más darlo, hay que tener cuidado con las personas, sea cual sea el medio por el que le conozcamos, solo que en Internet hay más variedad.