Las ventajas de estar soltero se convierten en cadenas cuando no es una decisión libre.
Aún así existen y ya se han comentado muchas.
Mi madre siempre dice: "el buey suelto bien se lame". Y yo me llevo lamiendo tanto tiempo que se me han ido todas las calcamonías.

Me llevo lamiendo tanto tiempo que me llaman "er quillo de las Oreo" así, como nombre artístico.
Estar soltero te evita ser sujeto de experimentación de las trampas mortales de las mujeres, que ríete tú de la película "El cubo". Aquí no es que el tonto consiga llegar a la salida. Aquí, salgas como salgas te quedas tonto (ah y, por supuesto, como el malo de la película).
....................... pongo una línea de puntos porque vosotros ya sabéis muchas de las pruebas que se cascan estas maestras del suspense y de la intelectualidad profunda. Se han frito celebros, se han colgao neuronas... tratando de dar respuesta a esas mezclas entre un haiku y una trampa de las de Indiana Jones.
Si queréis tener pareja para tratar de ser más normales y más adaptados a vuestra sociedad, estad seguros de que no lo conseguiréis. Tener a la parienta al lado os garantiza un lugar de privilegio en el manicomio más cercano. Y como ya no se estilan tan singulares instituciones, no os quedará otra que desfogar vuestra bilis diaria en las vías urbanas o en reuniones de la comunidad de vecinos.
Concluyendo, que estando solteros ganamos en salud, que a su vez la perdemos por estar tan ansiosos con el p*** sexo, así que jodidos estamos de una u otra manera. Aquí los únicos solteros que mojan son los perros del vecino y los gatitos callejeros. El resto, aquí andamos, obsesionados con lo inalcanzable... unos asnos pegados a una zanahoria que no la podemos trincar.