El sitio más extraño fue cerca de una especie de caserío en pleno campo, fuimos a echar un vistazo, el coche lo dejamos algo lejos, mirando por allí nos empezamos a besar y acabamos por el suelo, cerca de una balsa de agua, en plena naturaleza, y a mi se me clavaban trozos de piedras en el cucu...
Fue bastante salvaje y ambos nos quedamos alucinados, no sé que nos pasó.

Después, los dos teníamos moratones por el cuerpo, y además era pleno día.
Para colmo mis pantalones cayeron a la balsa de agua, quedaron fatal, y él me dejó los suyos, mientras conducía en calzoncillos, estuvieron a punto de pararnos en un control policial, fue una auténtica odisea...