|
Usuario Novato
Registrado el: 04-December-2017
Mensajes: 10
Agradecimientos recibidos: 2
|
Hola,
Tengo 49 años, hace 3 años me quedé sin trabajo y para intentar progresar y también para no aburrirme, me puse a hacer el bachillerato para adultos. Yo esperaba encontrarme más gente de mi edad, pero no fue así, algún chico de treinta y tantos, pero el resto niños y niñas de 19, 20 y poco más, me sentía muy cortado por el ambiente, pero poco a poco me fui acostumbrando y al final encajé, incluso mejor de lo que esperaba.
Yo a pesar de mi edad, siempre he tenido muy buena relación con gente más joven, seguramente porque soy muy activo y no paro de hacer deporte y me suelo relacionar con personas de esa edad y luego porque sigo haciendo algunas actividades que, aunque me avergüence decirlo, me parecen un poco, como de niños... tocar la guitarra, escuchar música moderna, ir a conciertos de música no muy de mis tiempos, etc.
Al grano... pues pasó, que a los pocos meses de comenzar el curso, yo era el centro de atención de mis compañeros y compañeras, todos querían sentarse conmigo y todos querían hablar conmigo, pues terminó el primer curso y cuando llegó el verano, apenas hablé con algunos de ellos durante las vacaciones, pero una chica de 23 años en aquel momento (ahora tiene 25) no paró de hablarme durante todo aquel verano. Tanto es así que llegó a ocasionar incluso problemas con mi pareja que decía que hablaba más con mi amiga que con ella (llevaba razón).
El año siguiente comenzó y el primer cambio que me encontré fue que ella ya no se cortaba nada y se sentaba conmigo en clase incluso discutiendo con otras compañeras por el sitio.
Yo no lo veía mal porque la verdad es que es una chica muy madura que aparenta mucha más edad tanto física como mentalmente, no es una niñata en nada de lo que hace o dice. Pues un día durante las vacaciones de Navidad de 2016 ocurrió...
Me mandó un mensaje que si tenía tiempo para un café, que estaba muy agobiada y no tenía nadie con quien poder hablar y por supuesto le dije que sí. Quedamos aquella tarde, estuvimos tomando café y me contó que llevaba 2 años con un chico y que sentía que no le llenaba la relación y que cada día lo quería menos y no sabía cómo dejarlo, fuimos a tomarnos una copa a otro sitio, estuvimos hablando, jugando al billar, riendo, bebiendo más riendo más ... y al final terminamos en un hotel hasta las 4 de la mañana que me tuve que volver a casa yo, no ella.
Desde entonces no hemos parado de vernos a diario, porque seguimos haciendo el curso, ella sigue con su novio que no le gusta y yo sigo con mi mujer a la que ya antes no había dejado, más por costumbre y acomodo que por amor.
En clase, somos muy muy discretos y aunque puede haber sospechas porque solemos estar juntos, nadie puede decir que haya algo entre nosotros.
La cuestión es que ahora yo también estoy enganchado y no paro de pensar en ella. Ahora cuando nos vemos aparte de hablar de nuestros estudios hacemos planes para los próximos años.
Total, que estoy hecho un lío.
Físicamente no aparentamos para nada nuestra diferencia de edad, como mucho nos pueden echar 8 o 10 años de diferencia cuando en realidad son 25 y no sé qué hacer.
A veces pienso en romper mi relación y al menos no estaría engañando a mi mujer a la que aunque ya no amo, no quiero hacerle daño, no se lo merece y vivir la vida. Pero me da miedo el rechazo que puede provocar en las familias nuestra diferencia de edad. Ella dice que no le importa, que a la única que tiene que darle alguna explicación es a su madre y ya lo sabe y le dice que lo único importante es que sea feliz, pero sigo teniendo dudas.
Lo peor es que me está matando el estar siempre pensando en ella, no soy capaz de quitármela de la cabeza, me acuesto y me quedo dormido con su imagen en la mente y me despierto y lo primero que pienso es qué estará haciendo, y ya llevo así casi 2 años.
¿Algún consejo constructivo?
|