Yo dejé de fumar hace 2 años y
lo que me funcionó fue tomar la decisión y tirarla adelante. Pienso que es mejor que leerse el libro de Allen Carr, ir a un hipnótico de esos, ponerse parches o mascar chicle.
Lo que realmente te impide dejarlo es el
miedo a no volver a probar nunca un cigarrillo, es normal, a todos los fumadores y ex fumadores sufren esta misma inseguridad. Pero debes estar por encima de eso, tienes que pensar que
llega a un momento que no te importará volver a fumar más, es como superar el duelo a una ruptura, que al principio te parece que no hay nadie más, pero con el tiempo incluso no deseas volver con esa persona.
Márcate un día, por ejemplo, el 1 de agosto o de septiembre y a partir de este momento decide dejarlo definitivamente. En los primeros días estarás muy irritable, tendrás muchas ganas y el aguantar se te hará muy molesto,
pero en el tercero o cuarto día esto se marchará, el cuerpo ya habrá superado el deseo de fumar,
habrás superado lo más importante.
Luego vendrá el
deseo psicológico, es esta parte del cerebro que te ha quedado permanentemente modificada y que
de vez en cuando te reclamará un cigarrillo y con ello entrarás en riesgo de la recaída. Este es el único momento que hay que vigilar, aunque poco a poco el deseo se irá haciendo más leve.
A mi me vino al cabo de un mes,
tenía tantas ganas de fumar como el primer día, me vino muy fuerte, pero
al cabo de un ratito se me pasó. Luego se repitió al cabo de unos días, luego al cabo de unas semanas...
Luego descubrí los famosos Honey Rose, unos
cigarrillos de hierbas que no producen ningún tipo de adicción ni afecto narcótico. Si los usas cuando dejas de fumar no sirven, pero si te fumas uno al cabo de un tiempo, te ayuda a evitar ese gusanillo.
Así que ya tienes otra solución y piénsalo bien, con ganas y voluntad se consigue, cualquiera puede hacerlo