> Foros sobre otros temas > Off-Topic - Otros temas > Foro sobre Trabajo y Estudios
 
 
 
Prev Mensaje Previo   Próximo Mensaje Next
Antiguo Hace 1 Semana  
Usuario Experto
Avatar de Gina08
 
Registrado el: 29-July-2025
Ubicación: Texas
Mensajes: 1.183
Agradecimientos recibidos: 169
Hola!

Últimamente, todo en la escuela ha sido celebración por los que se gradúan, he presenciado momentos muy emotivos, familias enteras asistiendo con atuendos que hacen match con su hija o hijo, o camisetas estampadas con la foto de ella o el, padres que han pedido el día en el trabajo para asistir, o que han viajado de muy lejos para sorprender a sus hijos.

Yo no sé si mamá vendrá el próximo año cuando sea mi turno, se que me gustaría que viniera, pero, viendo como han sido las cosas hasta ahora lo dudo, lo cual es duro, pero es mi realidad.

He crecido y he sido educada como educaron a mi madre, no como han educado a mis compañeros de mi edad, a los que se les reconoce todos sus logros, el dibujo feo en la puerta del refri con un imán, la graduación de kinder, el estar en el rol de honor, son cosas que en mi caso no se han celebrado, si no que se ha dado por hecho que tienen que pasar, que haré esto, que haré aquello, por que es lo que se espera de mi, no una felicitación por ganar un segundo lugar en un concurso de deletreo si no la pregunta de porque no gané el primero, no una felicitación por lograr llegar en el podio en una carrera, si no la pregunta de porque no llegué en el primer lugar y la exigencia para la próxima.

Es duro, mi abuela es dura, porque ella fue criada aun con mas dureza, mi madre fue criada con dureza y de ella se esperaba que fuera excelente y lo fue, aunque fuera con mano dura.

Pero criar a una hija, un hijo, siempre con la exigencia, la exigencia de nunca fallar, estar al 100 en todo, y no felicitarle cuando lo logra, y aun peor, hacerlo de menos cuando no lo logra, me ha dejado un hueco en el alma, lo he podido entender hace poco, me ha faltado cariño, duele decirlo pero es la verdad, si mi mamá leyera esto, se le partiría el corazón.

Quererme más, aceptarme como soy, sin tanta reprimenda, sin tanta cosa, que tal vez era para una generación antes, o dos, o para criar un soldado, hizo falta, aceptar que yo, Georgina debía tener una infancia mas normal, es algo que que ya no puedo remediar, el tiempo pasó, me quedan meses para ser mayor de edad, una adulta.

Celebren a sus hijos si los tienen, reconozcan cada pequeño logro, esa pintura horrible que hicieron en arte, cuélguenla en una pared, felicítenlos por terminar los grados más básicos en la escuela o cada año, cada nota excelente, cada diploma, cada medalla aunque no sea la del ganador, no dejen que se comparen con otros niños y vean una enorme diferencia entre el cariño que reciben de sus padres y el que reciben en casa, ámenlos, que eso no solo sea algo que ya se sabe, demuéstrenlo, abrácenlos y bésenlos hasta que pidan por favor que los suelten.

Hay miles de historias hermosas, recuerdos bellísimos esperando para quedarse grabados en su mente, no los dejen pasar, cada día es una oportunidad, jueguen con ellos, escúchenlos, háganles preguntas sobre ese tema que tanto les apasiona y que para ustedes, adultos, es una necedad, una tontería, para ese niño, es su mundo en ese momento.

Mi tiempo como niña ya casi se ha acabado, cuando tenga a mis hijos, lo haré lo mejor que pueda, pero cariño, seguro que no les faltará.

 
 


-