Al margen de los problemas que hayas podido tener con tu pareja (y que quizás sean los que te provoquen ese "miedo" al cambio, como advertencia)... Es normal preocuparse cuando surjen cambios en nuestra vida.
Pero si es algo que habéis decidido con ilusión, intenta no darle muchas vueltas y si acaso, recordar porqué habéis tomado esa decisión y las cosas positivas que pensáis lograr.
La convivencia no siempre es sencilla.. habrá parejas y parejas.. algunas desde el día 1 se compenetrarán muy bien, y otras que tengan más dificultades, pero en general si se habla todo es salvable.
Las cosas positivas es que tendréis más tiempo para estar juntos, más intimidad (más ocasiones para tener sexo, para estar tiernamente abrazaditos, sin estar pendientes del reloj o de si llega alguien a casa). Además la convivencia es un gran paso y en general fortalece una relación, según se lleve.
Las dificultades más habituales es a la hora de repartir tareas, o mantener el espacio personal de cada uno. Pero como digo, es cuestión de hablar, llegar a términos medios, y siempre que sea necesario discutir, intentar que sea desde un punto razonable y con afán de resolución, no para dominar al otro.
Yo me solía complicar con las tareas del hogar con una de mis parejas. Ambos éramos bastante gandules.. entonces decidimos hacer un cartel a modo de calendario con lo que nos iba tocando a cada uno, y había que pagar "prenda" si no se realizaba alguna tarea. Como ese hay muchos otros truquitos que pueden convertir la realización de las tareas en un juego, siempre y cuando no se olvide que por encima de todo, es una obligación y no podemos pretender que sea siempre nuestra pareja quien haga las cosas.
Tú no te preocupes, ya irás viendo si surjen problemas y si es posible solucionarlos. Piensa que en el peor de los casos, siempre podrás dar un paso atrás y tomaros las cosas con más calma... Nunca te sientas obligada a estar en una situación que te disgusta. De momento, ilusionate con decorar vuestro nuevo hogar juntos, en planear cómo será vuestra primera semana a solas, y verás como se te pasa el miedo a hacer la maleta