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Así es, Wildcat; el tradicionalismo no puede volver, porque para ello habría que pasar un baño de sangre más que infernal. Si de golpe y porrazo, un gobernante decidiera que se impusiera el tradicionalismo, la gente que ha crecido con la democracia, muy especialmente mujeres, no lo iban a consentir, con lo que se desencadenaría algo nada deseable.
Por poner un ejemplo histórico evidente, tras la derrota de Napoleón, en Francia, su sucesor Luis XVIII intentó volver al Antiguo Régimen tradicionalista que había sido derrocado por la 1ª Revolución Francesa (hubo cuatro en total). Pero todos sus intentos fueron en vano, porque el pueblo llano no lo permitió; ya estaba "el genio fuera de la botella", entendiendo aquí por "genio" a las ideas liberales que se oponían frontalmente al tradicionalismo, con lo que Luis XVIII tuvo que abandonar su pretensión, de modo que se evitara un baño de sangre inminente. Pues hoy día igual con el feminismo; no se puede abolir si no es con un exterminio brutal; sería totalmente imposible abolirlo por las buenas, porque los progresistas y las mujeres no lo iban a consentir. Así que mejor olvidar toda pretensión de tradicionalismo y asumir que hoy son otros tiempos.
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