Otra vez cuando se te vaya a acercar, das uno o dos pasos atrás, alejándote. Seguramente, se descolocará por ese rechazo y se detendrá. Aprovechas para mirarle a los ojos con total seguridad en ti misma y le dices que no te sientes cómoda con su trato porque no tienes tanta confianza con él. Además, añades que eres el tipo de persona que, por respeto a tu pareja, prefieres mantener ciertas distancias y contacto físico con determinadas personas del género masculino.
Si se lo dices de forma clara, sincera y relajada no tiene porqué sentarle mal. Hay personas que si no le explicas las cosas, no se dan cuenta de las reacciones a su trato.
Hablando de forma civilizada, se entiende la gente.