Por su nombre. A ver, sé que suena antimoda, pero así evito equivocarme...es para evitar equivocarse con los que tienen otro nombre distinto.

Amor, cielo, hermoso, joven, o cariño lo endilgo a gente desconocida, futuribles clientes. Es una costumbre que heredé de mi jefa cuando estuve trabajando en una panadería, donde se vende pan pero también lo fabrican.