Todos tenemos una historia. Una historia que sigue hasta el día en que nos muramos.
En el amor también tenemos nuestra pequeña historia, nuestra experiencia, y ello nos hace ser quien somos.
Yo creo que estaría bien ir contando como hemos ido cambiando nuestra visión del amor: desde la adolescencia hasta la edad adulta en que nos encontramos, ahora.
Si alguien se anima, adelante.