> Foros de Temas de Amor > Mi ex-novio, Mi ex-novia
 
 
 
Prev Mensaje Previo   Próximo Mensaje Next
Antiguo 05-Apr-2018  
Usuario Intermedio
Avatar de jumma
 
Registrado el: 23-December-2017
Mensajes: 74
Agradecimientos recibidos: 50
Hola a todos, tras 3 meses de duelo, por fin he escrito una carta de despedida para mi ex. El domingo, cuando esté sola, la leeré en voz alta, la quemaré y tiraré las cenizas junto con todos los regalos y objetos que tengo guardados en el armario. Quiero hacer este ritual para ayudarme a soltar, que me está costando hacerlo del todo. La carta es la siguiente

"Por fin me decido a escribirte esta carta de despedida. He tardado en dar este paso porque quiero que sea algo definitivo. que con esta carta termine de soltar el último lazo que aun me ata a tu recuerdo. He pasado unos meses de duro trabajo de duelo. De reflexión, de perdón. De comprender qué ha pasado y recolocarlo todo en su sitio. De leer libros, foros, documentos. De hablar con amigos, de ponerte verde, de escribir, meditar, rezar, llorar, dar gracias, y de volver a cagarme en ti. De sentirme culpable, de sentirme una mierda por cómo te fuiste. Por la manera de subirme al cielo y después, darme la patada.

Si tuviera que volver atrás, probablemente no te habría hecho ni caso, ni habría empezado nada contigo, aunque si que es verdad que ha sido una experiencia de la que he aprendido mucho. Desde que te conocí he cambiado, he madurado. Soy otra persona.

Llegaste a mi vida cuando estaba totalmente destrozada. Hacia pocos días que había terminado una relación en la que había sido maltratada y tenía la autoestima por los suelos. Te colaste como un huracán y me arrollaste. No me respetaste, te encaprichaste conmigo. Desde el principio te decia que no estabas enamorada. Yo era tu juguete, tu ilusión y fuiste a por mi. ¿Sabes? Nunca me gustaste, nunca me atrajiste. Me enganché a ti porque cubrías que vacío que mi anterior ex me dejó. Me hacías compañía, me escuchabas. Al principio me sentia bien, me sentía valorada, aunque en el fondo, sabía que todo era una mentira, que era una ilusión, una fantasía a la que me agarré como un clavo ardiendo, sabiendo en el fondo que no era real, que no iba a durar. Pero con el tiempo me olvidé y dejé de hacer caso a esa vocecilla mia que me avisaba.

Yo me equivoqué en muchas cosas. En dejarme engañar, en dejarme querer por alguien que no me gustaba. Todo por mis carencias afectivas. Cometí el error de hablarte de mi como si yo fuera un monstruo, de contarte cómo me veia, de hacerte partícipe de mi oscuridad desde el primer momento como si fuera algo intolerable, y no algo normal que absolutamente todos tenemos. Me posicioné ante ti como una enferma, como una débil, como alguien horrible a la que hay que aguantar. Te di todo el poder a ti. Te coloqué en el papel de salvadora. Y tu estabas encantada, claro. Era la única manera de poder tener una relación conmigo. Jugar ese papel. Yo adopté el rol de pobre enferma y tu la de cuidadora a la que no le importaba estar con alguien como yo. Desde esa posición empezamos el juego,

Decias que tu eras diferente, que tu podías aguantar todo pero el problema no fue que no lo aguantaras. El error fue hacerte creer que yo era alguien a quien aguantar, alguien a quien cuidar, alguien inferior. Quería que fueras mi soporte, mi seguridad y en esos momentos te tambaleabas como un castillo de naipes. Salían a flote tus carencias, tus inseguridades. Y la culpa siempre era mia, no? Pues no. Trajiste a la relación una mochila cargada de sentimientos de culpa, de inseguridad, inmadurez que fuiste recopilando desde tu infancia y me la tiraste encima, creyendo, y haciéndome creer que era mia. Eras incapaz de pararte a mirar dentro de ti, porque te asustaba lo que veias. Era más fácil poner la responsabilidad en mi, en alguien que desde el principio se sentía responsable de todo.

Echo la vista atrás y pienso que ni siquiera fue bonito mientras duró. MI vida a tu lado estuvo llena de frustración, de dudas, de miedo, de discusiones, de irritabilidad. Sólo eras un parche para tapar mi vacio.

Quiero pedirte perdón por todos los malos momentos que te hice pasar, por mis enfados cuando incumplias las promesas, cuando tenías la casa echa una mierda o cuando te olvidabas de las cosas importantes. Perdona por haber depositado en ti la responsabilidad de cuidarme, cuando yo era incapaz de hacerlo por mi. Y sobre todo, perdoname por haberme metido en una relación que estaba condenada desde el principio sabiendo que así era.

Quiero darte las gracias por haberlo intentado. Por hacerme mejor persona. Ahora soy más flexible, tolerante, más paciente. Gracias por todas las risas, por todos los viajes, los abrazos, los "te quiero", los "lo siento", incluso los "que te den". Gracias por abrirme los ojos a mi verdadero yo, que no era ese del que te habías enamorado, sino ese que fui construyendo después. Gracias por haber tenido el valor de dejarme, porque yo era incapaz de hacerlo.

Te perdono la manera de entrar en mi vida, la manera de venderme la moto. Perdono tu cobardía, tu irresponsabilidad, tu suciedad, tu desorden, perdono todas las veces que me has dejado tirada, todos tus desplantes, tus bromas pesadas. Te perdono las mentiras, tus borracheras, tus gastos excesivos, tus abandonos, los mensajes sin contestar, las llamadas sin coger, los silencios, las huidas, tu histrionismo, tu inestabilidad, tus celos y tu manera de hacerme sentir culpable de todo.

Y sobre todo me perdono a mi. La manera en la que me metí en una relación por miedo a no encontrar a nadie que me quisiera de verdad. Me perdono todas las salidas de tono, mi mala hostia, mi intransigencia e intolerancia. Me perdono por pasarlo mal durante tanto tiempo, por no haberme querido, por haberme conformado con un amor a medias, por haber tirado del carro tantas veces, por haberme humillado ante ti, por haberte ofrecido un cheque en blanco para que pidieras lo que quisieras. Me perdono por haberte dado todo aquello que pedías y que nunca fue suficiente, me perdono por haberme culpado de no ser suficiente. Me perdono por haberte hecho cargar con mis carencias y por haberme hecho responsable de las tuyas. Me perdono por haberte querido, por haberte odiado y por estar tardando tanto en olvidarte del todo.

Te deseo amor y paz. Y que encuentres lo que buscas. Lo hemos hecho lo mejor que sabíamos.

Me despido de ti para siempre"
 
 


-