|
Usuario Novato
Registrado el: 28-November-2019
Mensajes: 34
|
Buenas noches a todos.
Aparezco por aquí porque ya en su día el leeros me sirvió de gran ayuda y estoy en un momento de mi vida que no sé qué hacer. Si bien, he de admitir que suelo dejarme llevar por el corazón porque creo que es la única forma que tengo de no arrepentirme de lo que decido.
Os comento mi situación (omitiré detalles por respecto a la otra persona):
Soy una chica de 28 años. Conocí a un chico de 35 años hace unos 2 meses.
Ninguno de los dos somos de la ciudad en la que vivimos actualmente. Yo por trabajo (donde me queda al menos 1 año y medio de contrato) y él porque se vino aquí por la que actualmente es su expareja, con la que tuvo una relación de unos 8 años (parte de ella a distancia).
Cuando yo le conocí hacía aproximádamente un mes que se había roto esa relación pero además, está pasando por un duelo muy importante; y digamos que se han juntado esos dos factores.
Le conocí de casualidad y todo fluía como nunca. Poco a poco fuimos quedando más, haciendo más cosas juntos, encajamos en gustos como nunca me había ocurrido con nadie, podemos hablar de todo...vamos, que muy bien, totalmente inesperado pero merecía la pena.
Inicialmente él me contó su situación y yo entendí que él necesitaba una fase de curación (yo superé una relación hace no mucho también y sé lo que es). Y se lo transmití. Ante eso, él dijo que sí, que necesitaba tiempo que lo que menos se le había pasado por la cabeza era conocer a nadie ahora pero que conmigo era diferente y que ese tiempo que necesitaba quería, en cualquier caso, aprovecharlo a mi lado en conocerme y pasar tiempo juntos.
Poco a poco todo fue a más por su parte especialmente, como que aceleró mucho: le habló a sus amigos de mí, me presentó a su mejor amigo, hablamos de situaciones importantes como el caso de qué haré cuando acabe el contrato aquí, etc. Vamos, que él quería ponernos la etiqueta de novios, a lo que yo no accedí porque odio las etiquetas y creo que teniamos que ir poco a poco y que ya la vida pondría la etiqueta sola. Admito que yo soy más lenta, que me cuesta un poco abrirme, pero eso no quiere decir que no sienta como la que más.
Todo iba muy bien hasta que hace un mes, por motivos de trabajo yo tuve que irme de viaje, él se iba de vacaciones y justo cuando él volvía de las vacaciones yo me iba de vacaciones; en definitiva, estaríamos un mes sin vernos. Esto a él le agobiaba, no quería distancia, no quería estar sin vernos tanto por miedo a que todo se enfriase. Durante las dos primeras semanas todo siguió bien, hablábamos a diario, e incluso parecía que todo se iba intensificando, que yo iba sintiendo cada vez más y él mantenía sus ganas y su deseo de seguir adelante.
Y de repente, de un día para otro, me dice que está rallado, que además en el trabajo (algo que era un motivo para permanecer en esta ciudad donde ahora no tiene nada, aunque en algún momento dijo que yo era un motivo para seguir aquí) tenía algún que otro problema y que el ambiente no era el mismo; pero que sentía un desorden muy grande en su vida y que no sabía lo que quería ahora mismo, que necesitaba volver de las vacaciones, volver a la rutina y no vivir en esa burbuja de alegría y desconexión y ver cómo se sentía y qué quería hacer con su vida. Él siempre ha dudado con el permanecer aquí o volver a su ciudad de origen, si bien ha alquilado un piso, ha comprado muebles y sigue comprando cosas para vivir aquí; pero es cierto que su familia y sus amigos no están aquí y teniendo en cuenta la situación pues quiere estar acompañado por esas personas.
Yo le di el tiempo que me fui de vacaciones, durante el cual me siguió escribiendo ocasionalmente (aunque dijo que menos de lo que quisiera porque no quería tenerme pensando en esto, ya que sabe que me tiene afectada). Y a la vuelta le dije que quería verle y él accedió sin inconveniente alguno, me dijo que también tenía ganas de verme y así fue.
Quedamos en mi casa, estuvimos charlando naturalmente de las vacaciones, de los viajes, de mil cosas; él me trajo un regalo de sus vacaciones y yo a él de las mías. Bueno, hasta que yo saqué el tema.
Y lo que me dijo fue que no sabe qué decirme, que se siente en medio de un caos absoluto en el que solo recibe golpes y no sabe cómo estabilizarse para poder redirigir su vida. Que siente un pasotismo, unas ganas de nada inmensas y que no quiere implicarse en una relación ahora mismo sin saber qué va a hacer con el resto de su vida (trabajo, vivienda...). Dice que le importo, que en realidad toma la decisión con la cabeza y no con el corazón y que por ese último es por el que ha quedad conmigo; pero que ahora mismo no sabe hacia dónde tirar. Dice que me quiere tener siempre en su vida y que quiere seguir viéndome, hablando, haciendo planes, pero que no quiere una relación ahora mismo. Que quizás eso lo piensa ahora pero el mes que viene siente que me echa de menos y quiere estar conmigo. Que siente no poder sentirse como le gustaría o como me gustaría a mí pero que ahora mismo se siente bloqueado y no sabe qué hacer con nada.
Él no entiende que ahora, yo que era la que no quería etiquetas, que no quería ir tan rápido, sea la que acelera y quiera más; que cree que no todo es blanco o negro y que hay un gris intermedio que es en el que está ahora, que ha decidido frenar porque quizás se precipitó pero que no cierra la puerta a nada, que simplemente siente un pasotismo, una desgana y un miedo a embarcarse en algo que no sabe si va a tener futuro porque igual en un mes decide irse a su ciudad de origen o a saber qué pasa con su vida; y no quiere ir a más sin la seguridad de que pueda funcionar, por miedo a pasarlo mal los dos.
Yo entiendo que la situación en la que está es de las peores (un duelo muy importante, una ruptura de una relación larga, familia y amigos lejos, solo en una ciudad y encima ahora con dificultades en el trabajo). Yo quiero conocerle, quiero compartir tiempo con él, quiero que estemos como estuvimos, que sienta lo que muchas veces me dijo que sentía. Él no quiere una despedida, como ya dije, quiere planes, quiere hablar (y de hecho me escribe él por iniciativa propia) pero justo en este momento no quiere una relación sin tener un orden en su vida.
Seguramente he obviado muchos detalles importantes pero es complicado resumirlo.
Me gustaría saber qué haríais vosotros en mi situación: ¿Os distanciaríais completamente y si él quiere realmente tener algo conmigo que sea él quién vuelva? ¿Os mantendríais en ese gris (siempre aclarando ciertas cosas con él) y ver cómo progresa la situación si a medida que pueda ir ordenando su vida todo vuelve a avanzar como lo hizo hasta ahora? ¿Qué haríais?
Muchísimas gracias por leerme. Si tenéis alguna duda importante que creéis que pueda ser un detalle que determine vuestra opinión, no tengo problema en responder. Ojalá podáis darme opiniones varias y ver cómo se vive la historia desde fuera (aunque sin muchos, muchos detalles y sin conocernos a quienes las protagonizamos, cosa que influye mucho).
Gracias de nuevo, un saludo a todos.
|