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Guest
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Hola a todos,
He dado con este foro por casualidad y me gustaría exponeros mi caso.
Soy una mujer de 48 años que trabaja como médico de familia, divorciada y con una hija ya adulta que vive por su cuenta.
Me divorcié hace ya casi 9 años por una infidelidad de mi ex marido, y desde mi divorcio no he salido en serio con nadie básicamente por dos motivos. El principal es que, tras el divorcio, me centré en mi trabajo y en reorganizar mi vida, por lo que durante los primeros años no tuve ni tiempo ni ganas de salir nadie, y el otro, es que no he conocido desde entonces a nadie que me resultase interesante.
Hace algún tiempo probé con aplicaciones de citas, pero tras utilizarlas unos meses me di cuenta de que no son para mi. Hay que invertir demasiado tiempo y energía, sobre todo a mi edad, en filtrar a las personas que conoces por ahí, y siendo franca, a mis años no tengo ni tiempo, ni ganas para ponerme a lidiar con adolescentes encerrados en cuerpos de hombres ya entrados en años.
Afortunadamente, estar sola no es algo que me preocupe en exceso, y aunque me gustaría conocer a alguien, estoy bien tal y como estoy, centrada en mi trabajo y en mi vida.
Una vez explicada mi situación puedo exponeros mi caso concreto:
Trabajo como médico de familia en un centro de salud de una ciudad no demasiado grande y trato con una gran cantidad de pacientes cada día. La cosa es que, hace no mucho tiempo, acudió por primera vez a mi consulta un hombre de mi edad. Realmente 4 años más joven que yo, pero de mi misma quinta. Era la primera vez que lo trataba y acudió a la consulta por una infección respiratoria.
Desde un primer momento me llamó la atención su forma de expresarse y su educación. Prestaba atención a todo lo que yo le decía, me miraba a los ojos con una expresión amable cuando se dirigía a mi y en general me pareció un paciente muy distinto a los que estoy acostumbrada a tratar.
Como la infección era más grave que un simple resfriado, además de la medicación protocolaria para tratar las infecciones pulmonares, solicité que se le realizasen varias pruebas más de forma paralela y volví a darle cita semana y media después.
Hasta aquí todo normal. Él volvió a la semana y media y mostró una gran mejoría. Sin embargo vi en su ficha que, a pesar de haber pasado ya los cuarenta, nunca se había realizado una prueba concreta que suele realizarse a cierta edad. No tenía nada que ver con su infección respiratoria, pero como la prueba se realizaba en el mismo centro de salud, se la agendé en enfermería para pasados un par de días y, aunque no era necesario, le di cita para justo después de la prueba con la excusa de ver que tal evolucionaba su infección respiratoria, porque aunque había mejorado mucho, no estaba del todo curado. Creo que en parte fue porque inconscientemente me apetecía verle de nuevo.
Para que entendáis mejor la parte que viene ahora, para la prueba que le agendé, siempre se recomienda venir acompañado porque después no se puede conducir durante un par de horas. Bien, pues como era de esperar, terminó la prueba y vino a la consulta. Le ausculté y le pregunté que cómo es que había venido solo, que cómo iba a conducir después. Me dijo que había venido andando, que no pasaba nada, que es que simplemente no tenía a nadie con quien venir.
El caso es que le cité a última hora, por lo que era mi último paciente y no había nadie esperando, y al final estuvimos charlando un poco de manera algo más informal, aunque ninguno de los dos habló de su vida persona. Fue muy agradable y justo antes de que se fuera reaccioné, y nuevamente con la excusa de comprobar si se había curado del todo, volví a citarlo como último paciente para la semana siguiente.
Realmente no habría sido necesario haberlo citado de nuevo porque sé a ciencia cierta que va a estar totalmente curado, pero hacerlo me ha permitido ganar tiempo para decidir que hacer al respecto, ya que el Martes de la semana que viene vendrá a la consulta.
La situación es que me resulta atractivo, y es el primer hombre que ha llamado mi atención y me ha atraído desde mi divorcio. No le he visto anillo de casado ni ningún tipo de alianza ni nada similar, y el comentario que hizo sobre que no tenía a nadie con quien venir a la prueba, me da a entender que está soltero o divorciado, sin embargo no tengo garantías de que sea así.
Si le hubiese conocido en otras circunstancias distintas a la de medico-paciente, no me lo habría pensado, y le habría sugerido quedar para tomar algo una tarde después de haberle sonsacado algo más de información personal, pero al tratarse de un paciente dentro de mi cupo, no quise parecer poco profesional preguntándole acerca de su vida privada. Además, si me arriesgo y por algún motivo sale mal y rechaza mi invitación, sería muy incomodo para mi tener que verle por la consulta en el futuro.
No soy una adolescente enamoradiza, y sé que si me olvido del tema y lo dejo pasar, continuaré con mi vida como hasta ahora y todo bien. Sin embargo, como he dicho, es el primer hombre que me atrae de verdad desde mi divorcio y eso hace que me plantee la posibilidad de arriesgarme.
¿Qué haríais vosotros en mi lugar? Agradecería cualquier opinión justificada al respecto.
Gracias,
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