Sí. Efectivamente me siento optimista. El amor es algo maravilloso, algo que te da la vida y te llena por dentro de absoluta felicidad.
Echo de menos sentirlo y tenerlo en mi vida. Echo de menos las caricias, los besos, los abrazos, entenderse con una simple mirada, saber que esa persona es tu todo y que nadie te conoce mejor. Sentir escalofrios al darle la mano y mariposas al verle. Son cosas por las que merece la pena luchar.
Desde luego no le he cerrado la puerta al amor, pues quiero que sea una parte muy fuerte en mi vida. Pero para tenerlo, soy consciente de que debo curarme primero.
Debo cerrar el capítulo de mi última pareja, porque si no lo hago, no solo engañaré al nuevo amor que venga, sino a mi misma sobre todo.
Debo centrarme en mi vida y sacar mis cosas adelante, quererme a mi misma, y tener una vida activa y alegre.
Debo aprender de mis errores cometidos con anteriores parejas. Sé mis defectos, sé lo que saca de quicio y lo que no tiene justificación... hay que trabajar para mejorarlo.
Sé lo que no quiero volver a encontrar en un hombre, por lo que mi elección se ha vuelto más exquisita.
No voy en busca del amor, ni quiero forzar nada, pero anhelo la maravillosa sensación de plena felicidad al lado de una persona.