Lo cierto es que hay muchos casos particulares que ilustran ese tipo de divergencias socio culturales en el ámbito de la pareja. Ahora bien, tampoco nos engañemos: no es lo normal; lo normal (estadísticamente hablando) es que el amor surja más bien entre lo afín que entre lo disímil. Pero vamos, que si surge, surge y puede funcionar pefectamente, ¿por qué no?