|
Abro hilo para que, en este espacio, comenten un poco si alguna vez pasaron por esa situación o conocen a alguien que le pasó, que, dentro de todo, es tan fea y linda a la vez. ¿Como pasó? ¿Qué hicieron al final, o que decisión tomó esa persona conocida?
Yo comienzo. He hecho kinesiología, y me asignaron dos profesionales, uno para los días de semana, y otra para los sábados. El tema, es que cuando me tocó ir el fin de semana, ella llamó por mi nombre, y nunca había sentido esa atracción por otra persona a penas verla a los ojos. Ella también me miró por primera vez a mis ojos con una profundidad increíble. Y esa era la forma en que nos mirábamos cada vez que hablábamos. Era tanta la atracción por ella que me olvidé de mí mismo, de que soy introvertido, de los nervios que generalmente siento, de la formalidad con la que me manejo con la gente desconocida; y me dirigía hacia ella con total naturalidad. La primera sesión, hablamos como si nos hubiéramos conocido hace mucho. Estaba perdido por esa mujer. Esperaba todos los fines de semana para volver a verla. Ella era de esas personas que acostumbran tener contacto físico contigo mientras hablan (o al menos creía que lo hacía con todos.) En fin, yo por respeto a mi vida y a mi pareja, jamás avancé. Jamás supe si ella se sentía atraída por mí. Si su forma de ser, era con todos, o solamente conmigo. Jamás supe si podríamos haber llegado a otro punto. Solamente se que nunca me sentía tan perdido mientras charlábamos y nos mirábamos a los ojos. Quizás toda esa historia solo pasó por mi mente, o no.
No me culpé por haber sentido eso en aquella oportunidad. Después de todo, no avancé. No pedí su número de teléfono. No la invité a una cita. No quise saber si era correspondido. Ni le di indicios de lo que yo sentía. Simplemente, los sentimientos es lo único que uno no puede controlar.
|