Hay una película de hace años de Luis García Berlanga que se llamaba: "Todos a la cárcel", que hablaba de corrupción, y ahora la recuerdo mucho

Mejor reír que llorar, porque son situaciones tan tremendas que es mejor tomarlas con humor.
Pero en estos momentos creo que yo metería, si pudiera, a casi todos los políticos en la cárcel.