|
She, no digo que ellos sean unos santos, eso lo has dicho tú, pero ya me dirás qué pasa con esas santas y pobrecillas solteras engañadas que cegadas por el amor se van con un hombre casado sin poder evitarlo... Claro, ya se sabe, esos horribles hombres casados infieles tienen el poder de hipnotizar.
A lo mejor en esta costumbre de la infidelidad habrá dos partes implicadas ¿no?
Anda, que descanses en paz.
|