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Hola, queria contaros una situación que me ha ocurrido recientemente y que ha hecho que me sienta mal conmigo misma. Para poneros en contexto, hace un año tuve una historia con un casi algo que duró varios meses. Yo acabé pillada y él no, con lo cual acabé bloqueándole para poder pasar pàgina, recuperarme y hacer un contacto cero en condiciones. Durante este tiempo, he recibido varios tanteos superficiales por su parte a través de otras vías que yo he ignorado porque no mostraban ningún tipo de interés real (los dejé en visto).
El caso es que recientemente me creé un perfil con mi nombre y fotos mías en una red de contactos, y recibí un mensaje de alguien que simplemente me decía: "estás guapísima Núria". Entonces accedí a su perfil y solo tenía una foto de portada de cuerpo entero (vestido) y cortada a la altura del cuello para no enseñar la cara. Su nick no tenía nada que ver con su identidad, y no aportaba más información en el perfil. Pero tengo que ser honesta conmigo misma: yo sabía que era él. Cuando me escriben para dedicarme un halago o piropo por mis fotos, por educación y cortesía suelo contestar con un "gracias" y un emoticono alegre. Entonces en esta ocasión jugué un poco al despiste y contesté al mensaje con eso mismo, un simple gracias y un emoticono alegre. Lo leyó, no hubo ninguna reacción por su parte y ahi quedó la conversación.
¿Qué me ocurre ahora? Que me siento mal y que creo que debería haber mantenido silencio. Que me frustra la idea de que él sienta de algún modo satisfacción por haber reaccionado a su piropo, por haber roto el contacto cero, después de haber ignorado cada uno de sus tanteos anteriores. Pero como él no daba a conocer su identidad en el mensaje y no mostraba la cara en el perfil, me hice un poco la despistada y le respondí así sin más, por educación, como a cualquier otro desconocido que me lanza un halago.
¿Qué opináis? ¿Supone esto romper contacto cero? Posiblemente desde fuera estoy haciendo una montaña de un grano de arena, pero yo lo estoy viviendo así... Gracias y un saludo desde Barcelona. Núria.
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