A mi en verano me apetece ir a la playa, alquilo una tumbona y estoy allí las horas muertas, al mediodía tomo algo en un chiringuito, después llego al hotel y me voy a la piscina, como, descanso un poco y otra vez a la playa, de vuelta a la piscina, arreglarse salir a cenar, copita...
Me parece una maravilla esa vida, aprovecho para leer y desconectar del mundo, nunca me fijo en quien está en la sombrilla de al lado, me da lo mismo, me encanta el anonimato de las playas, ver una puesta de sol en el mar...
Mi casi marido, es de madrugar, así que él hace fotos de las salidas de sol y yo de las puestas, porque yo soy más de trasnochar, yo escribo mientras el duerme, luego lee lo que escribo y me da su opinión.
En verano yo me paso la mayor parte del tiempo en alguna piscina y en cuanto podemos nos vamos a la playa, a mi con el calor no me apetece planear otra cosa que no sea estar cerquita del agua.
Luego, durante el resto del año hacemos otros viajes, pero para mi un verano sin playa es una cosa rara, vamos como en pandemia, un rollazo.
Me dan igual las aglomeraciones, me da igual que se me meta arena hasta en el mismísimo, no me importa, luego al agua y asunto resuelto.
Lo único malo del verano es lo poco que dura.