El perfil del pedófilo obedece al de un varón, de entre 30 y 50 años, que no tiene sentimiento de culpa y aunque aparenta normalidad es inseguro, inmaduro, con dificultades de comunicación y desajustes de personalidad, sobre todo en la esfera de las relaciones sociales.
Perfil del pedófilo
Los pedófilos son personas que obtienen placer sexual a través del acercamiento con un niño. Según el Dr. Richard Macu Brousil, director del Programa de Salud Mental y Comportamiento Infantil y Adolescente del Hospital Mount Sinai, de Chicago, en líneas generales se estima que entre un 2 y 3% de la población de los Estados Unidos cuadra con la descripción de “pedófilo”. Las víctimas son principalmente varones, siendo la proporción 3 a 1 o 4 a 1 (es decir, de cada niña que es víctima de pedofilia, 3 o 4 niños también lo son).
“Es importante saber que una persona recién es diagnosticada como “pedófila” cuando cumple los 18 años de edad y tiene por lo menos 6 meses de experiencia de intensas urgencias y fantasías sexuales recurrentes, que incluyen actividades con un menor de 13 años o con una diferencia de edad mínima de cinco años”, explicó el Dr. Richard Macu Brousil, al mismo tiempo que remarcó que esta es la información “técnica”, pero que las siguientes son algunas de las señales que manifiestan los pedófilos:
1. Racionalización de sus actos: Suelen decir “al chico le gusta” o “ésta es la manera que le demuestro cómo lo quiero” para fundamentar lo que hacen.
2. Amenazas de violencia a la víctima o sus seres queridos.
3. Encuentran víctimas “fáciles”. En general, chicos que están deprimidos, que son solitarios o que ya los conocen y confían en ellos. Ésta es la razón por la que muchos pedófilos son miembros de la familia, porque ya todos “confían” en ellos.
4. Hacen grandes esfuerzos por lograr que la familia de la víctima o su grupo de apoyo “confíe” en ellos.
Prevenir es mejor que curar
Si tienes un hijo adolescente, la especialista Stacey DeBroff te sugiere que apenas puedas, tengas una charla extensa con él, para explicarle acerca de los peligros de ser “atrapado” o “localizado” por un extraño, de la misma manera que cuando era pequeño alguna vez le explicaste que no se suba a un auto desconocido o que no hable con extraños en un mall.
Además:
* Diles a tus hijos que nunca den su domicilio, nombre de la escuela, número telefónico o dirección electrónica.
* Explícales que jamás vayan a encontrarse cara-a-cara a solas con un amigo que conocieron por Internet.
* Aunque el “nuevo” amigo les diga que tiene 16 años y que va a la escuela en la ciudad vecina, explícales que puede ser mentira.
* Monitorea a tu hijo cuando esté chateando o navegando por Internet.
* Pregúntale a tu hijo si tiene una página personal. Si la tiene, explícale que eso no es un diario privado sino que su información está al alcance de todo el mundo, incluso de peligrosos predadores.
* Si ves que algo se le va de las manos, no dudes en ponerle un límite a tu hijo.