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Recientemente empecé a salir con un chico, llevamos solo dos meses, pero me he aventurado a presentarle ya a mi entorno, porque es genial, cariñoso, atento, nos divertimos...
Pero he tomado la decisión de finalizar todo esto, y la razón son sus celos. En el poco tiempo que llevamos he tenido que aguantar en numerosas ocasiones rabietas en las que se enfada y deja de hablarme que me hacen sentir muy muy mal. Las razones han sido varias; una le pareció que escondía el teléfono para que él no viese lo que escribía, otra porque se sentía engañado porque tardaba en responderle, se hace películas en las cuales tengo X con este o con el otro, me espía las redes sociales y estudia que relación tengo con todo el mundo...
Puedo prometer que las razones que le doy son ninguna, es más, hace años que no me entregaba con nadie como me entrego con él. Incluso puedo entender que aveces piense mal, pero creo que debería gestionarlo y no enfadarse y hacerme sentir así...
Ha sido muy mágico lo que me ha pasado con él, pero sé que yo quiero una relación construída sobre otros cimientos, sé que lo prioritario es mi felicidad. Soy demasiado independiente y se me queda grande esta invasión de mi espacio.
Lo he hablado con él y me da la razón, me dice que porque le sigo dando vueltas si ya me ha prometido que no volverá a ocurrir. Pero no me lo creo. O aunque no vuelva a ocurrir, porque alomejor no vuelve a hacerlo, alomejor consigue callarse, ya he visto ese lado que me aleja.
Voy a terminarlo. No sé cómo exponérselo, es mal momento porque está de exámenes. Pero no sé que hacer pero sé que no quiero esto para mi.
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