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Usuario Avanzado
Registrado el: 11-May-2016
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Agradecimientos recibidos: 25
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Yo:
Chico de 28 años, de Barcelona. Rubio, ojos verdes, delgado, carrera y máster, sin trabajo estable fijo. Personalidad divertida y extrovertida, con la cual siempre he intentado compensar mis dudas, mis momentos de baja autoestima, mis “miedos” hacia las chicas y mi inexperiencia y torpeza en el arte del flirteo.
De donde vengo:
De una relación de casi cuatro años con una chica excepcional, con la que compartíamos carrera, pasiones, aficiones, visión del mundo hasta defectos. Era una chica para toda la vida. Pero siempre hay un pero. Más joven, más lista, más bella... se implicaba en movimientos sociales, salía más de fiesta que yo, conocía gente nueva. Hablamos sobre la posibilidad de probar una relación abierta. Me partió el corazón con un cuchillo de hielo. Ella quería tener otro modelo de relación, yo estaba más enamorado, toqué fondo esa semana que lo charlamos. Ninguno de los dos hizo nada con nadie, a pesar de tener “licencia para ligar”. Pasaron unos tres meses, la llama se fue apagando, hasta aquel día hace más un menos un mes. Aquel “tenemos que hablar” que ambos pospusimos tantas semanas. Botella de vino. Charla de muchas horas. Nos acostamos por última vez lujuriosamente. Y por la mañana la vi marchar de espaldas con su mochila, como el hilo de humo que queda en la vela cuando el fuego se apaga.
A donde voy:
No lo sé. Se terminó la llama, no me veo jugando con mi ex para intentar volver con ella. Por qué? Por dos razones. Lo nuestro ya se marchitó, faltaría mucho tiempo para que la llama volviera a prender. Ella está en otra onda. Además tiene razón: me vendrá bien a mi también un cambio, estaba y estoy muy estancado en mi vida, sin buscar curro, haciendo pequeños trabajos, viviendo fuera de Barcelona, en la que es mi ciudad natal. Vengo exhausto de esta relación, lo di todo, no me queda gasoil en el alma para luchar por algo que he visto descomponer lentamente durante tantos meses. Pero hay otra razón. Siempre hay un pero.
La conozco des de el colegio. A sus hermanos, a sus padres, a sus amigas. Hace unos años, por circunstancias de la vida, empezamos a coincidir dos veces por semana. Ambos estábamos felizmente emparejados con nuestras parejas, pero tuvimos la oportunidad de charlar muchas horas. Conocernos bastante a fondo. Y siempre me pareció que había una tensión sexual no resuelta, un feeling mutuo químico, una electricidad muy extraña. El día que conocí a su novio me dijo “así que tú eres el famoso Rubio”, frase que todavía hoy me sacude el cerebro, de tanta curiosidad que me provoca.
Qué quiero:
En primer lugar, una de las cosas que quería ya la conseguí escribiendo este texto: poner orden y claridad en tal revoltijo de emociones, ver la visión de la realidad mía de forma escrita. Sólo por esto ya ha valido la pena lanzarme a la piscina y participar en el foro.
En segundo lugar... es obvio lo que quiero, lo que busco aquí. Quiero acercarme a esta chica, pero tengo mis dudas. Siempre hay un pero.
Tres mujeres han llenado mi corazón de forma duradera y estable, y todas ellas eran extrovertidas, picaronas, juguetonas, abiertas de mente y de … Ahora estoy descubriendo que sí, que esta chica siempre me ha gustado, aunque nunca haya pasado nada, aunque solo fuera por aquellos días saliendo de ocio que, aunque estábamos cada uno enamorado de otra persona, cuando se nos juntaban los ojos a menos de un metro la electricidad nos prendía el cuerpo. Pero esta chica es diferente: muy bella, muy inteligente, muy sosegada, tranquila, con un mundo interior brutal por descubrir, muy tímida.
No soy el típico empanado que sueña con amores platónicos. Escribo porqué entiendo que lo mínimo que le despierto a esta chica es una curiosidad muy profunda. Y yo quiero más. Pero es muy tímida, y no tengo experiencia con mujeres así. Trabaja muchas horas en un curro que le apasiona, en nuestra ciudad pequeña, casi no sale a disfrutar de ocio, es difícil coincidir y menos hablar un rato solos. Hace un mes y algo, cuando ya sabía que con mi ex íbamos a dejarlo, nos encontramos y estuvimos hablando mucho tiempo, no paraba de enseñarme con su lenguaje corporal que le atraigo (igual que supongo se percató del mío, a pesar de mis torpes esfuerzos en disimularlo un poco). Ese día volví borracho a casa pensando: “”¿porqué me parece que le gusto tanto? Ella a mi me ha encantado siempre, ¿porqué ahora después de tanta coña con el WhatsApp me percato de ello en el cara a cara? Con lo reservada, melancólica, misteriosamente interesante e introvertida que es...””
¿Qué hago? No sé si todavía está con su novio, no me ha contado casi nunca nada de su vida personal amorosa. Pensareis quizás que no me cuenta porqué pasa de mi. Pienso todo lo contrario: me parece una mujer super lista, introvertida a niveles extremos, que solo con cuentagotas te va mostrando lo que hay. Quizás sea el único chico con el que tiene tanta confianza como para estar hablando tanto rato, cara a cara, por WhatsApp hasta las tantas. Pensareis que soy tonto, que está claro que siente algo por mi; o quizás otros pensareis que cuando quiera puedo pasar a buscar el carnet de la friendzone por la oficina postal de mi ciudad. Pero es que me corroen las dudas. Juega mucho conmigo, en el sentido que nos reímos juntos, hablamos casi todos los días, el cara a cara es eléctrico y a la vez vergonzoso... ¿qué me pasa? ¿Tan parado soy, tan hasta las trancas de enamorado voy ya? ¿Le pregunto por WhatsApp como acabó lo de su novio, que ahora vive literalmente a la otra punta del mundo, o espero a verla en persona? ¿Todavía lo espera, lo está superando? Me río leyéndome y viendo lo perdido que estoy, pero como dije, estaba acostumbrado a un flirteo más directo, más extrovertido. Y esta vez, que todo me va llegando en cuentagotas, de forma sutil, indirecta, un día frío el otro caliente... me desespera. Entiendo que esto que escribo os pueda aburrir. Pero es que no sé como actuar. Hasta quedamos un día y nos fuimos al monte a andar y charlar con la excusa de mirar unas plantas que nos gustan. Y ahora que está de faena hasta arriba, teníamos que volver a quedar y me dijo que esta vez no podía, que tenía ganas de volver al monte a pasear como la otra vez, me relató toda la montaña de cosas que tenía pendientes de hacer en el curro y me dijo que sí, que tenemos que ir al monte otro día, si no se vuelve loca intentando hacer todo lo que se ha comprometido hacer este mes de mayo.
Los chicos no somos pacientes. No estoy acostumbrado a chicas tan bellas, tan tímidas, tan misterioasas... y esto me encanta, me atrae. Me columpio entre el desespero de no saber qué piensa de mi y la felicidad que me da cuando nos vemos o cuando hablamos. Qué j.... es la primavera. No quiero ir muy rápido porqué somos amigos de hace mucho tiempo, ni quiero ir tan lento que me diga “este es X, mi nuevo amigo/follamigo/novio”.
Qué os pido:
No sé ligar. Siempre me he valido de mi físico más o menos interesante, del alcohol que aletarga las vergüenzas y de mi carácter risueño, bromista y bonachón. Os pido consejo más allá del “deja fluir”. Os he hecho unas preguntas por si alguien me puede decir unas respuestas. Pero en el fondo pido opinión sobre este relato, ¿tan perdido estoy? ¿Tan evidente es que ella pasa de mi?¿Tan evidente es que ella no sabe lo que quiere? ¿Tan fácil es ver que siendo tan tímida me está insinuando algo de interés? Si los moderadores aceptan este texto, podéis preguntar. Yo os comentaré más detalles. No me gustaría ver como, por mi inexperiencia, por ser vergonzoso, por no preguntar, por no dar los pasos adecuados... otra vez esta chica se aparta de mi. Cuando lo dejé con mi ex no pensaba en ella como una posibilidad real. Pero tantas pequeñísimas pistas que me deja semana a semana me están desbarajustando la cabeza. Pero la perspectiva de verme soltero, de analizar las cosas con calma, de jugar día a día con el wasap, me hace pensar que quizás le gusto. Pero quien sabe como saberlo. Siempre hay un maldito pero.
Gracias
Rubio
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